Cualquiera debe tener derecho a un reinvención total, así lo ha hecho desde el 2009 una cantante que tiene un cañón en la garganta y que no se ha cansado de recorrer su lengua materna.
Comenzaré este post con una obviedad que quizá no lo sea tanto: la literatura no es una abstracción ni un puro acontecimiento lingüístico sino el cruce de una serie de prácticas de escritura, recepción y consumo de objetos relacionados entre sí y con las formas de la textualidad.
“Pase lo que pase, tenga presente que no dejaré de amarla de ese modo que me es propio como lo hice desde que la conocí; un modo que seguirá vivo en mí y, estoy seguro, no morirá”.