Los niños aquí juegan a nombrar las bombas en el cielo,
dibujan en el polvo sus mapas de truenos caídos,
los del rugido que desgarra los techos y los hombros de la gente.
soñar en clave astrobarroca
escalar pretendiendo las Estrellas
Sor Juana Inés de la Cruz
cosmonave de rótulos siderales
atraviesa la supernova como risa al desafío
membranas del universo en contracción
en expansión el barroco deseo
de cantar la nada en clave de todo:
piramidal funesta de la tierra nacida sombrea la estela
contemplativa hasta propiciar el éxtasis relativo
viñetas gigantes y enanas y su plural mosaico de lo eterno
etéreo intervalo de la entrega al vacío en un sueño
primigenio
detenerse a mitad de un movimiento
flamazo de realidad:
un cuerpo
el mío inflándose en su pronombre
cuántos posesivos
texturizan su condición
de fragilidad
ser sin bordes
ser comisuras de mi lenguaje
ser el astro ahogado en mis uñas
que descaman
mis vacilaciones
y su
flamazo de realidad:
un globo traspasándome el cuerpo
soporífero y mordaz
siendo poseyendo
las interrogantes
que a mi aplomo desairan
hará falta lejía de ceniza
lijarme la piel
preferir las flamas a las vetas
barnizarme con tizne
a esto llamo edad
*
equidistan tres lluvias:
el monzón la ducha y mi mente
me entrego desnudo al patio
donde llora mi pupitre
él fue mi compañero de celda
nos atragantamos con cerillos
le debo más que su restauración
por eso dejo que hoy me abrace
somos un trono
del mismo tronco
lo abraso me abraza
nos abrasamos
*
edad cumplida.
Canto final
¡Anda, se desvanece el día
Llega la noche, y aún no se hizo nada!
Dice la mujer a un marido
Sumido en melancólico silencio
De años de privación.
Historia quemada
A Max Liniger-Goumax,
que encendió una vela
sobre el oscuro rostro
de Guinea Ecuatorial
Este fuego que mi cuerpo calentó
antaño fuerza vital de mis ancestros,
en sus llamas se consume
la Historia de mi Pueblo,
dolor y sangre.
Nuestra jugada
Éramos los últimos
quisimos participar pero nos escogían al final
cuánto miedo nos dio un simple balón
cuando nuestras cabezas eran su portería
estúpida pelota se salía de la cancha y llegaba a nuestros pies
como pensando por sí misma invitaba enloquecer
divina justicia para anotar como los demás
pero no la pateamos
ni el odio ni la bolita regresamos
porque todo el mundo sabía antes que el espejo
resplandecimos mientras ustedes se reprimieron
extraterrestres heridos devolviendo flores
ilógicos creemos poder abrirnos cancha
soñamos crecer deprisa para retumbar en festivales
nos engañamos tanto que no pasaba nada
ese marcador jamás contó nuestras patadas
nos quieren en la banca el resto de sus vidas
ya no van a tenernos de rodillas
sabemos que el árbitro miró hacia otro lado
cuando nos estaban matando
no tenía que ser así pero sigue pasando
llegó el momento de cancelar el partido
las movidas snob ya no cuentan
ni en la vida hay tiempo extra
al final son ustedes quienes consumen nuestros materiales
repiten las frases que ya dejamos de usar
qué más da si son malos perdedores
no esperamos ganar su juego
celebramos el orgullo a diario
no cada cuatro años
escondernos hoy ya está fuera de lugar
el viento cambiará de bando
se llevará cada palabra de su porra
pueden seguir retando
mi equipo son mis hermanes protestando
hasta el pasto de ustedes se defiende
como nuestras alas al ser cortado
cuántas marchas caben en un estadio
hoy somos los entrenadores
paguen su entrada espectadores
la goliza de sus vidas está por comenzar.