¿Has visto esa escena de Harry Potter y el Prisionero de Azkabán donde, después de fugarse de esa prisión, Sirius Black aparece riéndose acá bien maniacote en un periódico? Hace cuatrocientos años hubiera sido quemado en Salem por esa risa.
Charlie Kirk, el rock star de los debates políticos en Estados Unidos, tenía una postura inamovible respecto a la posesión de armas amparada en la segunda enmienda: “Creo que vale la pena.