Tierra Adentro

Ta jun la sab

Sk’ejimol balun os’es

La slikesunkutik.

Una mañana

Los cantos del Cenzontle

Nos despertaron.

Antonio López Hernández, Jo’onkutik no’ox

I

Ta jujun sakubel k’inal ya xk’ajinik te ulichetik.

En cada amanecer las golondrinas cantan.

II

Una onomatopeya es una palabra que imita fonéticamente el sonido de la acción, objeto o animal que describe.1 Cada idioma tiene sus onomatopeyas propias. El cacareo de la gallina en tseltal es representado con un tok tok, que no el mismo en italiano, al enunciarse como il coccodè. Los sonidos adquieren una forma según la imaginación de los hablantes. 

En tseltal, el ladrido del perro se representa con un woj woj, del cual deviene el verbo ladrar. Ya xwojwon te ts’i’e (el perro ladra).

III

Hay onomatopeyas que se emplean para designar sonidos específicos, aun cuando se trata de la misma acción. Un ejemplo es el acto de “quebrar”.

Quebrar algo alargado como una rama o el tallo del maíz, fonéticamente se representa con la palabra k’as, que también es el verbo quebrar. La sk’as sk’ab te te’e (se quebró la rama del árbol). Pero la representación cambia cuando lo que se quiebra es una cosa de barro o de cerámica, entonces se emplea la palabra top’, que es el sonido del chasquido. La jtop’ te jsamete (quebré mi comal). Asimismo, la palabra también alude al acto de quebrar o rajar la leña con un machete, incluso para romper la tierra con el asadón. Ya jtop’ jsi’ (quiebro mi leña). Este sonido se produce cuando la herramienta entra en contacto con la cosa que se fractura.

El chasquido que suena cuando se quiebra una cosa pequeña y redonda como un huevo, también cambia al representarse con la palabra t’us. La st’us tomut te kereme (el niño quebró un huevo). Así, según sea la característica de la cosa y el cómo se quiebre, edifica su onomatopeya.

Además, hay sonidos que se diferencian aun cuando provenga de la misma fuente. El retumbo que emite el golpe de la mano tiene una característica según la manera en que se da. Si se da con la palma de la mano o con algo plano como una regla, entonces el sonido es hueco, por lo tanto, se denomina poch. Pero si es con el puño cerrado, entonces el sonido es p’om, como algo que se estampa.

Sea cual sea el sonido del golpe con la mano, el dolor es inevitable. Quizá la expresión del dolor sea un ¡ay!

IV

T’om

T’om

T’om

Jich la ka’iy k’alal at’om te sibake.

T’om

T’om

T’om

Así escuché cuando el cohete explotó.

V

Un golpe tiene sonidos:

Xt’ululet te ja’e. Sonido de gota.

Xnililet te chawuke. Sonido del trueno.

Xpumpon te k’ayobe. Sonido del tambor.

Xchejk’lajet ta tontikil be. Sonido de piedras golpéandose entre sí.

Jaxaxet koel. Sonido al resbalarse de golpe.

En el mundo tseltal no hay golpes sin onomatopeya.

VI

El latido del corazón es nombrado como xt’umt’on, xtumton, xtumtun, xp’itp’on, según la variante. Al mencionarlo se siente el ritmo de la palpitación. La onomatopeya del latido es indisociable del corazón.

Xt’umt’on nax ko’tan Mi corazón late
k’alal ya ka’iy ak’ope. cuando escucho tu voz.
Xt’umt’on nax ko’tan Mi corazón late
K’alal ya jts’ibuy abiile. cuando escribo tu nombre.

 

VII

Una de las onomatopeyas que me resulta muy particular es la que se produce “al frotar algo liso con la mano, produciendo un ruido agudo”2, que en tseltal se dice kits’, palabra que emula el sonido. Kits’a awe (frótate los dientes [limpiarlos con los dedos]). ¿Pueden imaginarse el sonido? ¿Alguna vez lo han hecho? 

 

VIII

La onomatopeya le da musicalidad a las lenguas. 

 

IX

La onomatopeya es un recurso retórico que da expresividad y lírica a las cosas que emula. Ch’ur ch’ur tak’in, por ejemplo, es el nombre del timbre de escuela. El kurkuwit es el nombre de un ave que deviene de su canto. Al leer las palabras se encuentra la onomatopeya y la imagen que representa.

  1. Véase “Onomatopeya”, disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Onomatopeya
  2. Véase Gilles Polian, 2018, Diccionario Multidialectal del tseltal, México: INALI; CIESAS, pp. 333.

Autores
(Chiapas, 1990). Es ensayista, documentalista y académico tseltal. Doctor en Ciencias Antropológicas (UAM-I). Becario del FONCA y del PECDA-Chiapas, ambos en dos emisiones. Premio Cátedra Gonzalo Aguirre Beltrán a la Mejor Tesis Doctoral en Antropología Social y Disciplinas afines 2024, y Mención Honorífica de la Cátedra Jan de Vos a Mejor Tesis Doctoral 2025. Ganador del primer lugar en cuento del concurso Universidad es diversidad de la UAM 2021. Obtuvo menciones honoríficas de ensayo en el 53 Concurso Punto de Partida de la UNAM 2022, y en el Concurso de Estudiantes de Post-grado del Congreso ERIP-LACES-Universidad de Stanford 2022. Autor de los libros de ensayo bilingüe, tseltal y español, Te sututet ixtabil. El giro de la pelota (Coneculta, 2020) y Ch’ayet k’inal. Las formas de la ausencia (FCE, 2024).