Un balón arcoíris
“El futbol es otra homosexualidad tapada”
(Pedro Lemebel, “Hablo por mi diferencia”, 1986)
Un balón arcoíris rueda en la cancha a toda velocidad, el cañonazo lo impulsa directo hacia la portería. La pelota late multicolor como un corazón ardiente. La pasión redonda es una válvula de escape para esa rabia acumulada por las desigualdades patentes fuera y dentro del estadio. La barra brava ruge en las gradas. ¿Hay espacio para la población LGBT en el futbol, el deporte masculino por antonomasia?
En los vestidores sudorosos, lejos de las miradas indiscretas, y en las regaderas, en la intimidad de la desnudez, el capitán del equipo se le insinúa a otro: ¿eres portero o porque me la paras tanto? El homoerotismo hierve a flor de piel. El Mundial 2026 es el motivo ideal para asediar el deseo no heteronormativo en el futbol. El dossier especial del Orgullo LGBT de Tierra Adentro está concentrado en el vibrante cruce entre deporte y diversidad sexogenérica.
Esta vez, Luis Felipe Pérez Sánchez juega de delantero. En su ensayo, nuestro jugador considera que el asunto del deseo está contenido en la mirada y en la performance, en esa manera impuesta a los once uniformados para actuar los gestos de género de la masculinidad más tóxica. Luis Felipe recuerda la novela gay clásica Un beso de Dick, del autor colombiano Fernando Molano Vargas. La historia de amor adolescente de Felipe y Leonardo, jóvenes apasionados a la cascarita. El ensayista regresa a su juventud pambolera en Irapuato y apunta la ausencia de la visibilidad gay en la cancha. Rescata el caso de Justin Fashanu, el primer futbolista profesional negro que salió del clóset en 1990. La osadía del defensa inglés le costó la vida, pues la homofobia asesina lo orilló al suicidio con tan sólo treinta y siete años. Luis Felipe rastrea otros casos de jugadores fuera del clóset, son pocos y son muy valientes. En México hasta ahora ninguno ha cruzado ese umbral. Lo que sí ha ocurrido es que la FIFA ha sancionado a nuestro país por el grito homofóbico que ha tenido eco repetidamente en los estadios. El machismo sigue ganando en el marcador.
No obstante, Brenda Macías muestra cómo el futbol puede ser un vínculo afectivo poderoso y un refugio de familia para las mujeres lesbianas. Su ensayo es personal, entrañable y político. Además, la futbolista Raquel Medina narra la historia de Bianca Sierra y Stephany Mayor, la primera pareja lésbica fuera del clóset del futbol mexicano profesional. Raquel afirma que “otro futbol es posible”, un deporte donde las mujeres en toda su diversidad puedan anotar todos los goles que quieran. La Copa Lencha y la Liga de Mujeres Diversas son espacios donde se juega al balompié sin discriminación.
Al inicio de este partido, Fernando Yacamán anota un tiro perfecto en la portería. ¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL! Su cuento “Solo los tontos sueñan con un gol” es la combinación excitante de homoerotismo, fantasías cumplidas e ilusiones frustradas.
El juego de la diversidad también se narra desde las miradas trans. Roxana Olarte es la primera mujer trans mexicana comentarista deportiva. Desde 1989 ha narrado partidos con profesionalismo, pasión y autenticidad. Al igual que ella, Julieta Brambila nos cuenta con absoluta sinceridad el momento en que tomó la decisión de vivir como una mujer trans libre. La valentía de Julieta es conmovedora en un país donde la transfobia asesina todos los días.
Nuestro equipo tiene una cantera excepcional de poetas: Lázaro Izael, Alejandro Miravete, Aketzaly Moreno y Anne Feta Minaj imaginan el futbol desde la memoria, el deseo y los afectos. Lázaro Izael comenta que “dicen que para saber de futbol/ primero hay que entender el fuera de lugar”; mientras que el muchacho de Miravete disfruta “el placer una ventana al recuerdo/ los días que el otro le enseñó a jugar futbol”. Anne Feta Minaj afirma retadora: “la goliza de sus vidas está por comenzar”. Por su parte, Aketzaly se da cuenta que esa vez que su hermano la llevó al estadio Azteca: “en realidad me estaba enseñando cosas de la vida,/ esos asuntos que les gustan a la poesía/ y al futbol”.
Y sí, a veces, ciertas jugadas y algunos goles son poesía pura. Pero este número especial no solo se interesa por el fucho, Siobhan Guerrero Mc Manus nos ofrece un panorama fascinante y lúcido sobre la literatura trans contemporánea, mientras que Omara Corona centra su atención en dos obras desde y sobre lo trans en México: la novela Esta cuerpa mía (2024) de Uri Bleier y el cuentario Tú y yo y tus pinches antenas (2026) de la misma Siobhan Guerrero.
La recuperación de la memoria es una práctica política que emprenden Brianda Pineda Melgarejo y Jaime González Solís. Brianda ensaya una lectura lésbica de la poesía de Safo y Sor Juana Inés de la Cruz. Mientras que Jaime revisa la trayectoria gay de Olivier Debroise en el campo de la crítica de arte.
Por supuesto, también hay espacio para la ficción: Anaclara Muro entrega un cuento repleto de humor, “Criar cotorritos”, donde narra el descubrimiento más íntimo de Gloria, una vecina chismosa que se inmiscuye en la vida de Juan Carlos. Además, Israel Nicasio cuenta en “Noche uroboro” la historia de un hombre que regresa a su pueblo en la Costa Chica de Guerrero y con él se agolpan los recuerdos, el deseo y las violencias.
Con datos duros y precisos, Láurel Miranda denuncia las violencias sistemáticas que sufren las personas trans, en particular las mujeres trans. Por último, Bladimir Ramírez reflexiona sobre el poder de la amistad como red de contención y refugio frente a los crímenes de odio que ocurren un día sí y el otro también en todo el país.
Aunque en el marcador el machismo lleva la delantera, y a pesar de que sea el rival más faulero, la derrota no es una opción. La imaginación política y las alianzas estratégicas de los movimientos LGBT, los feminismos y las luchas de clases internacionalistas son una opción potente para hacer frente a los múltiples fascismos del presente. Mientras el balón arcoíris ruede en la cancha, hay la promesa de un tiro que atraviese la portería y lleve el marcador más allá. Un gol que nos mueva más allá del estadio, un golazo que nos lleve tierra adentro.




