“El futbol es otra homosexualidad tapada”
(Pedro Lemebel, “Hablo por mi diferencia”, 1986)
Un balón arcoíris rueda en la cancha a toda velocidad, el cañonazo lo impulsa directo hacia la portería.
Otro mundial de futbol comenzó y como cada cuatro años, en México genera una expectativa tremenda, no porque creamos que podemos ganarlo, sino porque queremos llegar a un quinto partido que nos haga estar entre los mejores ocho equipos del torneo.