“Pase lo que pase, tenga presente que no dejaré de amarla de ese modo que me es propio como lo hice desde que la conocí; un modo que seguirá vivo en mí y, estoy seguro, no morirá”.
Hace unos meses el periodista Guillermo Altares escribió un artículo para el suplemento en línea del diario El País, de España, en el que reflexionaba en torno a la fotografía dentro de los museos: “Los museos en la era del selfie”.