Hace unos meses el periodista Guillermo Altares escribió un artículo para el suplemento en línea del diario El País, de España, en el que reflexionaba en torno a la fotografía dentro de los museos: “Los museos en la era del selfie”.
Sin afán de apelar a una autoridad inmerecida frente a mi lector, le cuento que, revisando un cuaderno de apuntes, di con algo que Eliot Weinberger me dijo en una conversación fortuita en Banff, Canadá, en 2011: “El ensayo nunca ha tenido una vanguardia”.