Ya he dedicado varios ensayos a la preocupante conjunción entre los movimientos reaccionarios contemporáneos (al menos los acoplados en espacios virtuales) y la propaganda política mediante memes.
Apenas despuntaba la comunidad cristiana en las principales ciudades del imperio romano cuando las diferencias doctrinales se hicieron a tal punto enconadas que fue necesaria la intervención de los apóstoles.
Dice Miguel Sáenz que Bertolt Brecht “es el autor de teatro más importante que ha habido desde Shakespeare” y, actualmente, pocos podrían contradecirlo.
En las últimas semanas me he dedicado primordialmente a dos tareas: refinar mi arte de albañilería para aplanar y enyesar paredes con videos en internet y empaparme de la historia del país más pequeño de Centroamérica, El Salvador.