Hace un par de semanas, mientras leía en el periódico una nota sobre cuatro decapitados en el estado de Veracruz, me topé con algo que me horrorizó y me erizó la piel.
Para mi tesis de maestría en la Universidad del Arte en Buenos Aires, tomé tres talleres fundamentales para desarrollar el marco teórico sobre el teatro posdramático y su relación con la dramaturgia contemporánea.
Somos cuerpos en el mundo, somos, también, imágenes de esos cuerpos, modos de construirnos en lo público de las representaciones y modos de pensarnos en lo privado de las formas que reproducimos.
Hace tiempo, en una conversación sobre un conocido filántropo, una amiga me preguntó: ¿Y tú qué harías con tanto dinero?
Entonces, como única respuesta, quedé mirándola.