Durante un hiato creativo, a Michel Gondry (Eternal Sunshine of a Spotless Mind, La science des rêves) se le ocurrió entrevistar a Noam Chomsky e ilustrar la conversación.
En los años setenta, Octavio Paz se encuentra en pleno proceso de consolidación de su hegemonía, mientras los poetas infrarrealistas, incluido Roberto Bolaño, tenían como consigna principal ir a contracorriente del poeta más influyente (bien o mal) del “sistema literario mexicano”.