Desde el corazón de Centroamérica, la salvadoreña Claudia Hernández nos ofrece quizá una de las más inquietantes compilaciones de relatos breves de la literatura contemporánea.
A Cruz Estela Peña por el cariño y las enseñanzas
Que algo nos conmueva hasta las lágrimas se considera más una hipérbole, una mera figura retórica, que un fenómeno real —sobre todo en nuestros tiempos colmados de cinismo—.
I
En cuanto la señora Méndez recobró la conciencia y poco antes de abrir los ojos, sintió un dolor que iba desde el esternón hasta los dedos de su mano derecha.