Tierra Adentro
"El manicomio de los gatos", Gabriel Santander. Ediciones Periféricas, 2024.
“El manicomio de los gatos”, Gabriel Santander. Ediciones Periféricas, 2024.

Nuestra primera parada sería Río de Janeiro. En la sala de espera, mientras firmaba algunos autógrafos de compradores apresurados en las librerías del aeropuerto, Edgar Terracota recibió una llamada. No abordamos el avión sino un taxi que nos llevó de vuelta a las oficinas del corporativo. No era buen momento para viajar a Brasil.
Pese a su rivalidad profesional vivían una cordial tregua inspirada en los intereses comunes. Tonalli era vegetariano y Jazmín, vegana. Eso ya era un buen comienzo para ir juntos a comer. Se decidieron por una fonda vegetariana cerca del estudio la cual dejó medianamente satisfecha a la comunicadora. En el tema era radical, hasta el aire le parecía carnívoro y un vegetariano era a regañadientes aceptado. Era pretenciosa y le pareció barato el lugar. En cambio, Tonalli, culto almidonado que amaba nuestras raíces, estaba contento y con apetito. A los postres, tiempo que aprovecha la secta para denostar el gluten, retomaron el tema que los convocaba: la intrusa que pronto sería desenmascarada.

En la sala de juntas se reinstaló el estrés y los malos modos. Resulta que Pamelo Cuello no se la tomó a bien, sobre todo cuando supo que las ventas de la segunda parte de Un infalible seductor aumentaban semana tras semana. Conocía muy bien a Edgar Terracota y eso no ayudó a calmar su ira. Recordó que lo habían acusado de plagio y ese detalle lo remarcó cuando se reunió con sus abogados personales y con los de su poderosa editorial. Para el escritor brasileño estaban plagiando el contenido de su gran obra maestra: El ilusionista descalzo, que había vendido millones de copias y había sido traducido, incluso, al chino mandarín, entre otras muchas lenguas. En la ciudad de Shanghái, donde no era menos que un ídolo, había tenido una presentación en algo parecido a un estadio deportivo.

Cuando regresé a casa, Lagata Christie andaba de malas. Yo tampoco estaba de humor. Así que optamos por la más saludable de las políticas felinas: ignorarnos. Aunque cuando le servía su leche, reblandecido, me dijo, es mejor una cancelación que un mal viaje. Tienes toda la razón. De repente, como si leyera las hojas del porvenir, corrió despavorido. Tocaron a la puerta, eran Tonalli y Jazmín.
—Esperamos no importunar —turnándose las pocas palabras de esta oración, los comunicadores, ya estaban con los ojos adentro del departamento.
—¿Podríamos pasar? —preguntó Tonalli.
—Traemos un pastelito —agregó Jazmín llenado de merengue su embuste.
Los invité a pasar a la sala. Era evidente que, con los últimos salarios había renovado los sillones. Cada uno ocupó un lugar frente a mí.
—Venimos de la panadería La Gran Vía.
—Sobre la calle de Ámsterdam, muy buena relación precio-calidad —googleaba Tonalli en su cabeza, sin
venir al caso.
—Sí, ya sé —miré a los intrusos sin pestañear.
—Está rico —agregó Jazmín mientras desenvolvía esa torta de fresas mal intencionada.
—¿En qué puedo ayudarles?
—¡Qué gran obra es tu más reciente novela!
—Gracias —dije—. ¿Necesitan un cuchillo?… Digo, para el pastel.
—Claro. Yo lo reparto —Tonalli impostó la voz, como si a las presentes nos fuera a dar una rebanada de verga.
—¿Y qué capítulo les llamó más la atención? —pregunté segura, pues aunque no lo hubiera escrito, lo había leído renglón a renglón.
—Tú, Tonalli, ¿qué recuerdas? —Jazmín le pasó el balón a su compañero quien tardó en contestar un largo y sinuoso minuto.
—La estructura es fascinante, me recuerda a los conceptualistas centroeuropeos.
—¡Ay cabrón!… —dije— Sí amerita una botella de vino. Bueno, al menos un café.
Caminé a la cocina a calentar agua, esperando que el café instantáneo fuera una pista para los intrusos y acortar su inesperada visita. Lagata Christie me interceptó con una reflexión: ¿Así o más mamones tus invitados? Cállate, te van a oír y terminaras en un psiquiátrico de gatos, mira que sí existen, pinche gata chismosa: no son mis invitados y no sabía que los cuatro patas vieran noticiarios culturales. Lo veo porque los mininos necesitamos alicientes para dormir. Bueno, estate sosiega que no tardan en irse. ¿Sabes dónde dejé la charola? En el estante, ¿dónde más?, miau.
Mi demora fue aprovechada por aquel par. Sin que me diera cuenta, Tonalli Chilacayote encontró clavado en el portallaves un recibo del gas, a nombre de Rosa de la Huerta. Intentó tomarle una foto con su teléfono celular, pero cayó al suelo; Jazmín tomó el recibo y lo guardó a toda prisa en su bolso.
—Bien, ahora sí el pastelito —dije, mirando el magnífico postre que parecía incólume.
—Tonalli, ¡tenemos grabación! ¡Y ya es bien tarde!
—Será mejor que nos despidamos.
—¿Y el café y el pastel de La Gran Vía? –pregunté, justo cuando comenzaba a tomarle gusto a la triquiñuela. Nos despedimos con doble beso. Tonalli aprovechó para pasear lentamente su mano sobre mi espalda. Al cerrar la puerta le grité a Lagata Christie: rara como eres te gustan las fresas, ven a la sala a que te comas algunas.
La gata lo hizo con gusto, degustando también la crema mientras veía a su remedo de madre que miraba un par de uñas descascaradas: Tú no comes y bien que te gustan los postres… ¿Acaso estás esperando ver si el pastel está envenenado? ¡Qué poca madre! Te juro que no… Déjalo así, me voy a la cama.
Pamelo Cuello quería hacer un escándalo de resonancia internacional y amenazó con demandar a la editorial con sede en Barcelona para quedarse con ella y poner a todos de patitas en la calle, empezando por mí, o más bien dicho, por Pamela Coratello.

En México, como en otros países de Latinoamérica, la barahúnda crecía al pasar de los días. El escándalo cada noche era retomado por los primos González. Por su parte, Ernesto Laponte, que era admirador del escritor brasileño, exponía en su programa la necesidad de investigar, pero desde su perspectiva los dos libros y los dos autores eran igual de buenos. Mayté Centauro no se quedó atrás e invitó a la cabina al supuesto editor y a la supuesta escritora. Invitación que declinamos por instrucciones de la oficina en España: bajo ningún motivo daríamos entrevistas.
Más allá de la intriga autoral, Jazmín Altomaro y Tonalli Chilacayote Fernández no tenían mucho de qué platicar. Permanecían en silencio en el recibidor del periódico Reforma, hasta que alguien bajó por ellos y los condujo a la sala de juntas que presidía una de las periodistas con más poder en el rotativo. Era Gladiola Moya, editora, morelense, culona y de corazón duro. Todo el tiempo hacía gestos despectivos, se echaba pedos arteros y silenciosos e iba cobrando deudas una a una. En la sala de juntas si algún desinformado le llevaba una silla angosta donde se sintiera incómoda lo más probable sería
que ese empleado tuviera su último día en la redacción.
—¿Asunto? —Gladiola Moya ya los esperaba.
—Bueno… —balbuceó Jazmín sin saber si sentarse o quedarse de pie.
—Siéntense.
Explicaron lo mejor que pudieron el complot editorial y luego pasaron a mostrar los documentos.
—¿Y con un pinche recibo del gas pretenden denunciar a una autora que vende cientos de miles de libros?—cuestionó la editora con un gesto en el que se combi-naba la gastritis con un día soleado y bruma industrial.
—Pues así empiezan los grandes reportajes —intervino Tonalli, con cierta dignidad.
—Sí, se me olvidaba. Bueno, los recibí porque están a cuadro, pero hasta ahí. Agradezco su visita. Me van a perdonar porque tengo mucho trabajo.
Salieron del periódico al sol que hacía hervir los charcos de las banquetas. Las alcantarillas olían a rata muerta. Tonalli, que resguardaba una pincelada de guerrero tlaxcalteca se dijo entre dientes que aquello no quedaría así. Jazmín Altomaro buscó sus gafas oscuras y se despidió de su colega con un indiferente y malogrado beso en la mejilla.

En el aeropuerto internacional Benito Juárez Pamelo Cuello fue recibido por reporteros de los medios nacionales como una clara muestra de que las disputas es su principal interés. El escritor brasileño habló en un excelso español que buscaría la justicia y la reparación del daño e incluso, podría llegar hasta La Haya. Los periodistas asumieron que senda advertencia merecía, mínimo, un recuadro en primera plana. El Todopoderoso quiso que justo en ese momento uno de los muchos achichincles del Ingeniero Carlos Delgado, alguien que no mucho tiempo atrás fue catalogado como el hombre más rico del mundo, atestiguara la alharaca en el aeropuerto debido a la presencia de uno de los autores preferidos de su jefe, quien repetía a las revistas de sociales que leía mucho a Octavio Paz, pero en realidad, cuando leía, mientras cagaba en un wáter de oro, sólo era a Pamelo Cuello.

Nada perezoso fue con el chisme con el Ingeniero, quien durante el día no le hizo caso. Ya en la noche, en
su amplia habitación, el billonario viudo se acordó que no había hecho popó en todo el día. En la tapa del wáter lo esperaba El ilusionista descalzo. Media hora después retomó la conversación con el achichincle: ¿Cómo que Paolo Cuello está en México? Sí, Ingeniero, es lo que traté de decirle en la mañana. Organiza una cena. ¿Dónde? En mi casa.
A la cena acudieron los chosen few. Por la salida a Toluca, lugar donde se confunde la riqueza con la miseria, llegaron los invitados, sin olvidar la malicia de invitar tanto a Pamelo Cuello como a Pamela Coratello. Para desplante de los selectos se servirían molletes, sodas y vino queretano, utilizando la llamativa vajilla de la cadena de tiendas de electrodomésticos y cafeterías, todas de su propiedad. El billonario viudo, que venía de Monterrey, aterrizó su helicóptero Bell 412 en un solar de la residencia con sólo seis habitaciones. Lo esperaban los invitados quienes se sintieron aliviados de que no serían
plantados. El Ingeniero dio la instrucción de que se invitaran a algunos personajes de los medios culturales y sociales. Así llegaron a la residencia, ufanos y hambrientos de la verdad, Tonalli Chilacayote y Jazmín Altomaro. No tardo en aparecer Mayte Centauro; también asistió un poco incómoda Galdiola Moya, quien entraba y salía del baño, como queriendo investigar si de verdad había un wáter de oro.


Autores
Nació en la Ciudad de México, el 12 de marzo de 1963. Poeta y narrador. Estudió Sociología en la ENEP-Acatlán de la UNAM. Ha sido periodista cultural de prensa, radio y televisión; director fundador de La Tequila; redactor de Summa; coordinador de talleres de creación literaria en la UNAM y SOCICULTUR; guionista de Radio Educación; locutor de Radio ABC y del programa “Águila o Sol” de Canal Once; productor y director de los programas “Así la libro”, “El show del insomnio” y “Sabor saber” de Canal 22, entre otros. Colaborador de El Nacional Dominical, La Jornada Semanal, Ovaciones y Sábado. Premio Casa de las Américas 2011, en la categoría de novela, por La venganza de las chachas.
"Migrante Triqui". Fotografía de Fernando Rosales, 2007. Recuperada de Flickr. CC BY-NC 2.0
“Migrante Triqui”. Fotografía de Fernando Rosales, 2007. Recuperada de Flickr. CC BY-NC 2.0

¿Ken monotsan ichpokame iwan telpokame iwan ikoltsitsiwan

 ipan Mikailwitl tla amo kinnotskeh ika innantlahtol? 

¿Tlinon kinemiliyayah tokoltsitsiwan iwan tosiswan ika

 tikinnohnotsah kaxtilantlahtohli?

¿techahsikamatiskeh?

¿Amo otikchiwaltihkeh totlahtol iwan tomanepanohtoyah?

(Victoriano De la Cruz, 2023)

Ipan in ohtli kan ninomachtia lah saman nechkwatlapana iwan nechyolmaxaloa. Opeh nimomachtia kwak yetlamilos kínder pampa xnechselihnekiah yok achtopa ma nitlami in kaltlamachtil. Nikan no oninomachtih in secundaria. Iwan kwak yekwahli, owel oninomachtih inpan in “Popular Telpochkajli”, nikan opeh niknemilia tla welis nimomachtis: ipan Weyikaltlamachtiloyan Historia ipan Universidad Autónoma itech Guerrero (UAGro) iwan no oninomachtih ipan Investigación ika Género iwan Desarrollo. Nonantlahtol mexikano noso ken oksekime kitokayotiah nawatl, owel nitlahtoa kaxtilantlahtohli kwak nikpiyaya chikweyi xihtli kwak opeh ninomachtia.  In tlamachtihli nokakistiliyaya ika timoweyilis tla welis titlahtos kaxtilantlahtohli mitsyekanas ipan “progreso”, iwan amo ihkon ika notlahtlol, iwan kipopolowitihnekih. 

Ipan 2018 xihtli, oninokwep nokalpan, nikan sanken nikitta ika temachtianime teistlakoah, xkwahli kaltih, maski temachtilo ika totlahtol san kitsontekontlalilo. Nochi tlin techyekana iwan techtlanemililtia mohmostla nokakistilia ika temachtianimeh tewisokih, tetsontekonwisokih iwan kinistlakoah  kokoneh iwan telpokame. Okseneka nesi, kwak kiwentiah pantli, kikwikatiliah iwan kipowiliah yolmakilis ika tonantlahtol mexikano, maski temachtiah xkwahli kisesentlaliah totlahtol, kihtoah: “tokinimej”, “totajmej” xkwahli kisaloah ika tlin tlami, pampa kwak itla Toaxka noihtoa/wan/ iwan ka /mej/, koon in telpokame kitsontekontlaliah tlahtohli.

Ipan in makwihli weyipoal ipan xihtli, akin nikan tichantih ipan Abya Yala tikittah ika techwisokih kinekih ika maka sa ma totenewakan masewalme iwan ihkon tikkelkawah totlahtol, tiakininomehkeh iwan ken tiknotsaskeh totlaltipak. Nikan ipan Mexiko tlahli polihtikah totlahtol: ken aman in akin tlahtoah tonantlahtol: nopowah akin tlahtoah nesia ika nemiah 70% ipan 1820 xihtli iwan ama nesi sa 6.1% ipan 2020 xihtli (El país, Aguilar, 2023). Ihkon nesi ika miyekeh xok tlahtoah pampa techmiktihtokeh iwan ihkon xok tikahsikamatih iwan xok titlasohtla nochi tlin onka ipan tokalpan iwan totlaltipak. 

In mikistlahtohli kema panotok. Ipan makwil powal xihtli, noihtoa ika tlahkotipan tlahtohli popoliwiskeh, iwan nochi poliwis, xok welis noyekchiwas ipan totlaltipak (Aguilar, 2022). “kwka miki se tlahtohli, miki se tlamachilistli… ken tikittas tlaltipaktli nochipa poliwis” (Crystal, 2000). Maka sa ma tikkawilikan ika ma kimiktikan totlahtol nikan Mexiko tlahli. Xsan ma noyekchiwa xochitlahtohli ika totlahtol; noneki nochi ma noyekchiwa kan temachtilo, ika nochtih ma kinemilikan ken tlahtoskeh iwan ma tikweyiittakan kanika nesis totlahtol. Ken kihtoa toiknin Aguilar (2018): “Noneki amantsin itlah ma nochiwa”. Mantsin ma tikittakan tlin tikchiwaskeh maka ma poliwikan akin sanken tlahtoah, temikih, tlanemiliah iwan chantih iwan intlahtol. 

Kwak opeh techpopohnekih onoyekchih miyek kalyekanahli okak ononextih in Estado mexicano ones ika techtextiyaya ma titlahtokan kaxtilantlahtohli iwan techamailiyayah, techahwayah ipan nochi kaltlamachtiloyanme, pampa kinekiyah iwan kinekih maka sa ma titlahtokan totlahtol. Nochi in no nesi kwak techistlakoah ika timasewalme, timayanah iwan okseneka titlahtoah. Kwak techistlakoah ipan kaltlamachtiloyan, katlapahtiloyan nohnoka kan tekipanoa Estado. In kalyekanalis, kitemakah tomin kan ma techpopolokan, ma techmiktikan  (El país, Aguilar, 2022).

Kiin ken techpopolowan iwan techmiktiah, kalpan iwan ika totlahtol, iwan san kitlapehpeniah tlin kwaltsin kixtiskeh totech noso kinemakaskeh —ken nochi xochinesi iwan ma tochipawakan— ken tinochtih ma tosetilikan ipan tokalpan, nesi ken nomeyaltia yenkwik nemilistli. In ken wahnochihtih, noneloa iwan in nemilistli “colonialismo interno” ken kihtoa Pablo González Casanova no ihkon nosaloa iwan tlin niktokayotia colonialidad del lenguaje (Sebastián, 2019), colonialidad de género (Lugones, 2007; Oyewùmi, 2017), la colonialidad del saber (Castro-Gómez, 2000) iwan colonialidad del ser (Maldonado, 2007) nesi kwak san tehwame tikneki totlahtolpatlaskeh iwan totlawelsentlaliah, nopopolohtih totlahtol iwan ken titlamatih-tinemih. Tla tikneki totokayotiskeh —kon ke sekimeh tokniwan kineki yeskeh koyotl noso xenola, tlahtos iwan nesis ken se koyotl, tlahtos kaxtilan tlahtohli iwan xnokwitis tla walewa kan tlahtolo se masewaltlahtohli— ketlah ken nochi techteltiah maka sa ma titlanemilikan iwan maka itla ma tihtokan (Ruíz, 2024).

Ken iksan wahnochihtih, ipan kaltlamachtiloya techxonolahtiah, techkoyokwepah iwan kimiktiyah totlahtol (Aguilar, 2022). In mikistlahtohli nochiwa kwak techmiktiliah totlahtol, no ihkon nokitskia iwan ken techpopohnekih akin timasewaltlahtoah. In tlawehli nesi kwak techtlalkwiliah, techtekipanoltiah nochi tonahli, techistlakoah iwan xtechkawiliah ma titlahtokan totlahtol, kon nesi kwak techxexeloah kwak otechtlamachilis patlakeh, techmahpilwia ika xtixenolas noso xtikpiyah tomin. 

Inin mikatlahtohli xsan kimiktiyah totlahtol; kihtohneki kipopolowah totlamachilis, toyohlomachiyotl iwan ken tiknemiliah totlaltipak kwak tiksaloah tokalpan iwan totlaltipaktsin (Emmerick, 2024). In mexikano, noihki ken okseki tlahtohli tlin nokwi ipan totlaltipak, xihkin, ken kihtoah akin techyenaka in Estado, in nawaltlahtohli noso xochitlahtohli (Ruiz, 2024); in totlahtol tikkwih iwan techsaloa iwan akin kemach wehweixtokeh, techpalewia kwak tikchiwa tekio iwan nochi tlin onka toyewalihyan. 

Maski kon, inin Estado techachihtsintiliya san “kitlapehpeniya” nochi tlin kwaltsin nesi iwan kakisti, techkixtilia totlahtol, ihkon techkixtilia totlahtol tlin tikwih ipan tokalpan, iwan san kitlapehpenia tlin ika nokawaskeh akin kemach nemiskeh iwan kineltokaskeh in tlin koyome kitokayotiah Ometeotl noso Mexikatiawi. Kinekih ma tixochitlahkwilokan, iwan maka ma tikihtokan tlin xtikwelittah, iwan techtlalia kampa nochtih techittaskeh ika tikwaltsitsintih iwan ika kwaltsin totlahakiah kinekih ma “titeixpantikan totlaken”, kinekih techweyiitaskeh ika ken tinesih iwan xken titlanemiliah. Inin techohwitlaliah xkakih tlinon tiktlahtlanih, iwan noihkon techxexeloah iwan no kinekih ma titetlakamatikan. 

Kwak miki totlahtol mexikano chikwak kakisti. Nokakistilia kwak tikonkowah pahtli kampa kalpahnemakalis iwan tikelkawah topahxihtli, kwak tikpatlah Maseca iwan tikelkawah ken titokaskeh ipan tomil, kwak tikelkawah ken itoka weyitepetl kampa tiatlahtlanih. Techtekotoniliah toyekalpanilis, xitini ken titekipanoah iwan tikelkawah kenehki tichantiyah, ipan inkalpan iwan ken mostla tichantiskeh. Kwak tiknemiliah in tomikistlahtol xkihtoneki san ma tikmalwikan totlahtol; kihtohneki oksepa kwahli ma titekipanokan tokalpan, ma tosentlalikan iwan ma tikyolitikan toyeknemilis. 

Inin tlamachtiloyan ipan mexiko tlahli, techsetilihneki, kintechtiya kokoneh ma nokwepakan ken xyehwame: ma kwahli ma tlahtokan se tlahtohli tlin xinaxka, ma kichiwakan ken se koyotl iwan kwak wehweyiyaskeh xipan kimitaskeh akin tekipanoah iwan inin. Ipan inin kaltlamachtiloyan, xkinemiliyah tla totlahtol techpalewis ma titlamachilisweyiyakan, kinemiliah ika tla titlahtoah mexikano xtiweliskeh titlamachiliseyeskeh. 

Tla weltitlahtos kaxtilantlahtohli, ken noneki kwahli xtlahto kaxtilantlahtohli kan nomachtilo, kihtohneki ika omepantli: se, tla tikpiyaya tomin iwan, ome, techahwakeh iwan otiwelkeh pampa otechtechtihkeh tlamo techtsinkixtiskiah iwan kinpopoloah akin okseneka tlanemiliah. Inin nikanka ohtli miyekeh ompa opanokeh akin oweyiyakeh kampa xtlatomin, tla timomachtihnekis niman tisiwatl, timasewal iwan timayanas. Kwak mitsmachtiskeh ika kaxtilantlahtohli xtla san mitsmachtia mitstlamachilispatla; ika in tlahtohli techkixtiliah totlanemilis, totokayotilis iwan tokalpan, ihkon techpopoloah iwan okseneka tinemih.  

Tlin ika nosaloa tlahtolmikilis ika noneloa ken techtlahpilia inin Estado iwan no ihki inin tlamantli capitalista iwan tlakapatriarcalnemilistli, iwan wehkatlan kitlalaktia nemilistli maka sa ma tlahtolo nohnoka: kan temachtilo iwan kan kipowah kech tomin notlatis ipan tokalpan. Ken kwahli kihtoa Aura Cumes (2009), tikixnamikiskeh in tlamachilispatlalis ika ma tiktekotonakan pampa nonemilia ika titlateloah kwak titlahtoah tonantlahtol, kan noihtoa akinon welis tlahtos, akinon welis notenewas iwan akinon tlaltipakchane (Spivak, 2003; Cumes, 2009).

Ken nopalewia maka ma poliwi totlahtol akin nemih ipan tlanenelohli xkimati kanika tlachiyaskeh kwahli inchan, miyekeh kihtoah ika ma tikyolitikan ihtik tokalpan toiseltsitsintih iwan ma tikyolchikawakan totlal, iwan akin tekipanoah kan kaltlayekantli kihtoah ika kiyolitiskeh ne kan weyikaltlayekanalo ipampa in tlahtohli multiculturalismo iwan interculturalismo. Maski tla in kimatstokeh ika miyekeh tichantih ipan mexikotlahli iwan ken timotokayotiah miyekeh timasewalme. 

Ken miyekeh siwahme akin nomachtiah iwan akin xnomachtiah kihtoah ika tikpalewiskeh totlakayo-totla nokitskia iwan in ika ma nochikawa totlahtol-totlal, ken nosetilia totlahtol ipan tokalpan. In tlahtohli xsan ikan titlahtlahtoah, ika tonemiliah-tikmatih nochi tlin onka ipan totlaltipak iwan totlakayo, iwan ken iwan tonohnotsah notonal, totlal iwan tokalpn. Ihkon, in tlahtolmikilis xsan kimiktiyah totlahtolnemilis, kimiktihneki nochi tlin techyolitiah ken masewalme toyoltonal. 

Ken kihtoa Silvia Rivera Cusicanqui (2016), inin tlamachilispatlalis ipan totlahtol xiksan ipanok, sanken yeskistok kan otechtekilihkeh tonelwayo, techkokowa sanken ken otechiwilihkeh, miyek xihtli yopanok iwan xtikelkawah “inin tlakohkohli sanken techkokoa, sanken yeskisa tohtik” (p. 29). In sanken panotok, sanken tokonewan kinistlakohtokeh, sanken kinahwa tla xkwahli tlahtoah, xkiseliliah nochi tlin weli tochan. Nochi in tlin kinchiwiliah tokonewan nechelnamiktia ken kihtoa in siwatl Sibai (2017) kitokayotia “noweyiliah kwak kitlawaltiah Okse”, in sennemilis techkaltsakwa iwan kipopoloa nochi tlin weliskia ika toyekanaskeh ika totlahtol iwan nemiliskayotl. 

Tlahtohli tlin ika niktsakwa notlahkwilol

Inin tlahtolmikilis ipan Mexiko tlahli xsan miki tlahtol; totlakokol ken iksan opanok ken ikinmiktihkeh iwan okintlalkwilihkeh tokohkolwan, intlamachilis iwan ken yoltoyah. Noneki ma tikpatlakan nochi tlin panotok okseneka ma tiknemilikan ika totlahtol no weyixtok ken okse tlahtohli iwan ika miyek tlahtohli onka ipan totlaltipak: xtla san iksan ihki tlahtoayah tokohkolwan, yehwa ika tochikawaltiah iwan techteketsa aman iwan ken tinehnemiskeh mostla wiptla. 

Miyek tekitl techpolowa tikchiwaskeh. Xtla san tikehyewaskeh totlahtol ipan se kahli; noneki ika nochtih akin tlahtoah se masewaltlahtohli nohnoka weliskeh kwiskeh inchan, inkalpan, weyikalpan kan nonechikoskeh. Inin kihtohneki, iwan okseki tlamantli, ma noyenkwilikan kaltlamachtiloyan iwan ompa ma kiweyilikan tonantlahtol iwan xtla ika ma techkaxtilantlahtoltikan. No noneki ma kinmachtikan siwahme iwan tlakame kan weliskeh nochikawaltiskeh intlamachilis  ika innemilis iwan oksepa ma kiyolitikan innemilis inkohkolwan iwan isiswan iwan ma kiyekchiwakan se kwaltsin ohtli kan nochiti kwaltsin ma chantikan. 

Miyekeh siwahme achtopa otlatelohkeh, pampa tlakame nochipa kinekih inkonewan ma tlahtokan kaxtilantlahtohli, in siwahme temachtiah ika totlahtol se nemilistli kan sansehkan tinehnemi iwan xtla tlakapatriarcalnemilistli, tlamachilispatlalis iwan inin capitalismo. Ken tekipanoah, kiyekchiwah miyek kaltlamachtiloyan ken toikniwan Ayuk ne Oaxaka tlahli, kwak tlahtoah kan tohlan kikwih innnantlahtol, xkinekih ma kimiktikan tonantlahtol; ihkon ken kichiwah kinemiliah ika kipalewiah intlakayo, intlal iwan isasanilnemilis. 

Titeloskeh ipampa inin tlahtolmikilis kineki ika ma onya se yektlamantli ipan totlahtol iwan maka san ma kiweyiitta totlaltol ken “kwaltsin kakisti”, ma techweyiitta pampa tikweyiliah totlaltipak. Mexiko tlahli xwelis notenewas ipan iyewiamoch ika miyekeh tichantih pampa xmila kwahli tiyolitiah totlahtol. Tlamachtil, nikan, noneki ika ma tochikawaltikan iwan ma tiyoliwikan, ma onya kanah kampa ma techmachtikan iwan maka ma techpopolokan, ma tonelwayotikan. 

In ika miyekeh titlahtoah tonantlahtol nikan Mexiko tlahli xkihtohneki ma techtelti ika xsansehkan ma tinehnemikan. Ma tikmatikan inin tlamantli iwan ihki ma tinemikan, ketlah ma tikchiwakan tlin tiknemiliah, maka ken seki kwihkwiloa se amochtli ika inantlahtol iwan ikonewan iwan ichan xkon nonohnotsa iwan ichan ikniwan, ihkon xsan welis notsakwas totlakokol, no kinponaltis tlahtohli ken se kalkohtli ipan toaltepe kan tinochti ma tikalakikan, ma techkakikan iwan ma techyekittakan. 

Kanon onikixtih

Aguilar Gil, Y. E. (2018). Nosotros sin México: naciones indígenas y autonomía. Revista Nexos.

____________________ (2022). Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística. Almadía Ediciones.

Crystal, D. (2001). La muerte de las lenguas. Ediciones AKAL.

Cumes, A. (2009). Multiculturalismo, género y feminismos: mujeres diversas, luchas complejas. Participación y políticas de mujeres de pueblos indígenasen contextos latinoamericanos recientes, 29-52.

Lander, E., & Castro-Gómez, S. (2000). La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales: perspectivas latinoamericanas (pp. 11-40). Buenos Aires: Clacso.

Lugones, M. (2007). Coloniality and gender: Transmodern feminisms and the paradoxes of difference. Duke University Press.

Maldonado-Torres, N. (2007). Sobre la colonialidad del ser: contribuciones al desarrollo de un concepto. El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global, 127-167.

Oyěwùmí (2017). La invención de las mujeres. Una perspectiva africana sobre los discursos occidentales del género. Bogotá, Colombia. Editorial en la frontera.

Sebastián, (2019) El sentido del lugar y los encadenamientos de la violencia y la resistencia: Estado, extractivismo, ilegalidad, y policía comunitaria (Master’s thesis, Quito, Ecuador: Flacso Ecuador).

Sibai, S. A. (2018). La cárcel del feminismo: hacia un pensamiento islámico decolonial (Vol. 13). Ediciones Akal.

Escritura encarnada en tiempos de lingüicidio

¿Cómo dialogarán las nuevas generaciones

 con sus ancestros en este Día de Muertos si no se les enseñó la lengua? 

¿Qué pensarán nuestros abuelos y abuelas 

que todo se los diremos en español?, 

¿nos entenderán?

¿Acaso no fuimos capaces de conservar su lengua 

y estuvimos de brazos cruzados?

(Victoriano De la Cruz, 2023)

Mi camino por la academia se ha caracterizado por tensiones y desafíos. La experiencia educativa comenzó en los últimos meses del nivel preescolar, cuando la inscripción a la educación primaria fue inicialmente denegada por la falta de certificado del kínder. Cursé la educación secundaria. Posteriormente, la formación académica continuó en la Preparatoria “Popular Telpochkajli”, lo que me permitió el acceso a estudios superiores: una licenciatura en Historia en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) y una maestría en Investigación en Género y Desarrollo. Mi lengua materna es el mexicano o náhuatl, mientras que el español fue adquirido a los ocho años, con el inicio de la escolarización formal. Este aprendizaje estuvo acompañado de un discurso que posicionaba al español como vehículo de “progreso”, en contraste con mi lengua materna, que la condenan al desuso.

En 2018, regresé a mi comunidad, lo que me permitió observar de cerca la persistencia de condiciones de precariedad tanto en la infraestructura educativa como en los contenidos curriculares. Los problemas estructurales se hacen evidentes en las denuncias frecuentes contra docentes por prácticas de violencia física, psicológica y discriminación hacia las infancias y juventudes. Contradictoriamente, durante los honores a la bandera, el himno nacional y el juramento son realizados en náhuatl, aunque sin un análisis ni cuidado pragmático de la variante lingüística situada, refieren: “tokinimej”, “totajmej”, palabras aglutinadas equivocadamente, pues el sufijo posesivo es /wan/ y no /mej/, lo que reduce estos actos a una memorización superficial por parte de los estudiantes.

Durante los últimos cinco siglos, los pueblos indígenas de Abya Yala han encarnado un proceso sistemático de desindigenización que ha llevado a la pérdida de sus lenguas, identidad y formas de cosmosentir el mundo. En México, esta pérdida es especialmente evidente: el porcentaje de hablantes de lenguas indígenas se ha desplomado de 70% en 1820 a 6.1% en 2020 (Aguilar, 2023). Esta drástica disminución refleja un genocidio que ha limitado nuestra capacidad de comprender y valorar la diversidad de formas de vida.

El lingüicidio es real. En los próximos 100 años, más de la mitad de las lenguas del mundo desaparecerán, marcando una pérdida irreversible para la humanidad (Aguilar, 2022). “Cuando una lengua muere, se pierde un mundo de conocimiento… una visión del mundo desaparece para siempre” (Crystal, 2000). No podemos permitir que esto siga ocurriendo en México. No basta con organizar concursos de poesía en lenguas indígenas; se necesita transformar las estructuras educativas, promover la autonomía lingüística y reconocer que el futuro de nuestras lenguas es el futuro de nuestra identidad. Como señala Aguilar (2018): “Esto es una emergencia”. Es momento de actuar antes de que el silencio sustituya las voces de quienes todavía hablan, sueñan, piensan y viven en su lengua originaria.

Las violencias ejercidas a través de los programas implementados desde los inicios del Estado mexicano se reflejaron en la castellanización forzada y en los castigos físicos y psicológicos infligidos a la población indígena en las escuelas de todos los niveles, con el objetivo de erradicar el uso de sus lenguas. Estas agresiones se suman el racismo, la discriminación lingüística persistente en los sistemas judicial, educativo y de salud y en todo el aparato administrativo del Estado. De manera deliberada, se destinaron recursos públicos y programas gubernamentales para extinguir las lenguas indígenas (Aguilar, 2022).

La política de eliminar o asesinar cultural, social y lingüísticamente las identidades indígenas, para luego recuperar selectivamente lo que se considera valioso o vendible —desde el folclor hasta el nacionalismo—, en pos de una homogenización nacional, refleja una forma latente de neocolonización. Este proceso, alineado con el concepto de “colonialismo interno” de Pablo González Casanova y acompañado de una colonialidad del lenguaje (Sebastián, 2019), colonialidad de género (Lugones, 2007; Oyewùmi, 2017), la colonialidad del saber (Castro-Gómez, 2000) y la colonialidad del ser (Maldonado, 2007) se evidencian cuando los propios pueblos reproducen sistemas de dominación y relaciones de poder, desplazando sus lenguas, epistemologías y formas de ser-saber. La autodiscriminación —ese deseo de volverse mestizo, de actuar y hablar como el blanco, de usar el español en lugar de la lengua propia, de negar el lugar de origen— es un sistema de control interiorizado que perpetúa estas violencias (Ruíz, 2024).

Históricamente, las aulas rurales destinadas a la educación indígena han sido esos espacios donde te desindigenizan y se comete lingüicidio (Aguilar, 2022). El lingüicidio es un proceso de muerte sistemática de lenguas indígenas, íntimamente ligado a la violencia estructural que encarnan los pueblos indígenas. Esta violencia se manifiesta en el despojo territorial, la explotación, la discriminación y la negación de derechos lingüísticos, reflejando las profundas desigualdades arraigadas en el sistema colonial, racista y clasista. 

El lingüicidio no es solo la extinción de un idioma; es la aniquilación de saberes, emociones, afectos y de un cosmosentir único que articula la relación de un pueblo indígena con el mundo (Emmerick, 2024). El náhuatl, como cualquier otro sistema lingüístico, no es, como insiste el Estado, un objeto místico ni exclusivamente poético (Ruiz, 2024); es una herramienta viva que entrelaza generaciones, sostiene prácticas comunitarias y organiza conocimientos integrales sobre el entorno.

Sin embargo, el Estado ha reducido esta diversidad vital al “pepenado” simbólico, despojando a las lenguas de su contexto y apropiándose de elementos aislados para encabezar ceremonias de Ometeotl o Mexikatiawi. Promueve una escritura florida, pero carente de crítica, y convierte a los pueblos indígenas en espectáculos de “pasarelas de vestimentas típicas”, reconociéndolos desde lo cultural, pero negándoles su carácter de sujetos políticos. Este reduccionismo no solo descontextualiza sus demandas, sino que perpetúa dinámicas de exclusión y subordinación.

La muerte del náhuatl no es silenciosa. Se concreta cada vez que acudimos a una farmacia en lugar de recurrir al saber herbolario, cada vez que compramos Maseca en lugar de sembrar nuestra milpa, cada vez que olvidamos los nombres de los lugares sagrados de petición de lluvias. Es una ruptura palpable del tejido comunitario, una fractura que despoja a las personas de su historia, de sus territorios simbólicos y de las formas de construir el mañana. Responder al lingüicidio no significa solo preservar palabras; significa restablecer las prácticas, los vínculos y los sentidos que las lenguas indígenas sostienen en sus comunidades.

El sistema educativo mexicano, con sus métodos homogeneizantes, impone a las infancias indígenas convertirse en lo que no son: hablantes perfectos de un idioma ajeno, portadores de una cultura que les resulta distante y futuros ciudadanos de un Estado que no reconocerá plenamente sus derechos. En estas aulas, la lengua materna no se percibe como un puente hacia el conocimiento, sino como un obstáculo que debe ser superado. 

El dominio del español, especialmente en su forma académica “perfecta”, está ligado a dos realidades opuestas: por un lado, crecer en un espacio de privilegio que lo facilita; por otro, enfrentarse a violencias estructurales que obligan a aprenderlo como una herramienta de supervivencia en un sistema que margina y desecha a quienes considera prescindibles. Este último camino es el que han transitado muchas personas de familias campesinas precarizadas, especialmente aquellas que, al optar por el ámbito académico, enfrentan una triple opresión por ser mujeres, indígenas y vivir en condiciones de precariedad. La imposición del español trasciende su función como medio educativo; se convierte en un mecanismo de despojo territorial, identitario y comunitario, perpetuando la exclusión y la desigualdad.

La trama del lingüicidio está imbricada en los mecanismos de control del Estado y el sistema capitalista y patriarcal, los cuales perpetúan la supresión de las lenguas indígenas en todos los niveles: desde la educación formal hasta las políticas de desarrollo económico. Como bien lo señala Aura Cumes (2009), las luchas anticoloniales deben desarticular estas estructuras que convierten a las lenguas indígenas en un campo de batalla, donde se decide quién tiene derecho a hablar, quién puede nombrarse y quién es reconocido como sujeto político (Spivak, 2003; Cumes, 2009).

La defensa de las lenguas indígenas en los movimientos de los sures se encuentra marcada por tensiones entre las estrategias locales, basadas en la revitalización lingüística comunitaria y la defensa de los territorios, y las políticas institucionales de multiculturalismo e interculturalismo. Si bien estas últimas reconocen la diversidad lingüística, a menudo no han logrado abordar las raíces profundas del lingüicidio y su impacto en la identidad y la memoria colectiva de los pueblos indígenas.

En las narrativas de las mujeres indígenas académicas y no académicas, la defensa de los cuerpos-territorio están intrínsicamente ligada a la defensa de las lenguas-territorio, como una forma de incorporar la lengua al territorio. Estas lenguas no son meros medios de comunicación, sino portadoras de cosmo-sentires que integran las relaciones de los pueblos con la tierra, la espiritualidad y la comunalidad. En este sentido, el lingüicidio no es solo un acto de desaparición cultural, sino un ataque directo a la existencia ontológica de los pueblos originarios.

Como argumenta Silvia Rivera Cusicanqui (2016), la colonización de las lenguas no es un evento del pasado, son heridas coloniales arrastradas de larga duración, “heridas que duelen, heridas más antiguas que manan sangre todavía”. Es un proceso continuo que se expresa en la imposición de marcos epistemológicos hegemónicos, y en la negación del conocimiento en lenguas indígenas. Esta supresión refuerza lo que Sibai (2017) llama el “imperio de la anulación de Otros”, un sistema que encarcela y elimina las posibilidades de construir subjetividades desde la diferencia lingüística y cultural.

Palabras finales

El lingüicidio en México no es solo la pérdida de lenguas; es la herida abierta de un proceso histórico de opresión que ha despojado a los pueblos indígenas de sus derechos, sus saberes y sus formas de vida. Revertir esta violencia sistémica requiere transformar nuestras perspectivas sobre la diversidad lingüística: no como un vestigio del pasado, sino como una riqueza viva que fortalece el presente y construye el futuro.

El reto es monumental. No basta con conservar las lenguas como si fueran piezas de museo; es necesario garantizar que los hablantes puedan usarlas plenamente en sus comunidades y en los espacios de toma de decisiones. Esto implica, entre otras cosas, transformar las aulas en lugares donde las lenguas indígenas sean protagonistas y no meras herramientas de transición hacia el español. Implica también formar sujetos políticos plurilingües que puedan articular sus luchas desde sus propios marcos culturales y recuperar la memoria ancestral contenida en las lenguas para construir un horizonte que desafíe las narrativas coloniales de progreso.

Las mujeres indígenas han tomado la delantera en esta lucha, mostrando cómo el lenguaje puede ser una trinchera contra el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo. Sus estrategias, desde la creación de espacios educativos bilingües populares hasta el uso de lenguas indígenas en foros políticos, demuestran que resistir al lingüicidio no es solo una lucha lingüística; es un acto integral de defensa de los cuerpos, los territorios y las historias colectivas.

Enfrentar el lingüicidio requiere una política lingüística que no solo reconozca las lenguas indígenas como derechos culturales, sino como elementos indispensables para el bienestar de todo el país. México no puede considerarse un país plural mientras siga perpetuando la violencia lingüística. La educación, en este contexto, debe ser una herramienta de resistencia y revitalización, un espacio donde aprender no sea una forma de borrarse, sino de reafirmarse.

La diversidad lingüística de México no es un obstáculo para la horizontalidad. Reconocer esto y actuar en consecuencia no solo reparará una deuda histórica, sino que permitirá que las lenguas indígenas florezcan como los pilares fundamentales de un país verdaderamente inclusivo, justo y plural.

Referencias 

Aguilar Gil, Y. E., “Nosotros sin México: naciones indígenas y autonomía”, Nexos, 2018.

__________, Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, México, Almadía, 2022.

Crystal, D., La muerte de las lenguas, Madrid, Akal, 2001.

Cumes, A., “Multiculturalismo, género y feminismos: mujeres diversas, luchas complejas. Participación y políticas de mujeres de pueblos indígenas en contextos latinoamericanos recientes”, 29-52, 2009.

Lander, E. y Castro-Gómez, S., La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales: perspectivas latinoamericanas, Buenos Aires, Clacso, 2000.

Lugones, M., Coloniality and gender: Transmodern feminisms and the paradoxes of difference, Duke University Press, 2007.

Maldonado-Torres, N., “Sobre la colonialidad del ser: contribuciones al desarrollo de un concepto. El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global”, 127-167, .2007.

Oyěwùmí, O., La invención de las mujeres. Una perspectiva africana sobre los discursos occidentales del género, Bogotá, Editorial en la frontera, 2017.

Sebastián, “El sentido del lugar y los encadenamientos de la violencia y la resistencia: Estado, extractivismo, ilegalidad, y policía comunitaria”, tesis de maestría, Quito, Flacso, 2019.

Sibai, S. A., La cárcel del feminismo: hacia un pensamiento islámico decolonial, Madrid, Akal, 2018.


Autores
Es una mujer nahua comunitaria, activista por la Justicia lingüística y Derechos de las Mujeres indígenas. Es investigadora y educadora popular de náhuatl. Colabora en proyectos comunitarios para la interpretación, traducción y narración oral por la vida. Originaria de la comunidad de San Miguel Tecuiciapan, municipio de Tepecoacuilco de Trujano, Alto Balsas, Guerrero, México, es miembro activo del Comité de Representación Indígena de su comunidad y se desempeña como Coordinadora de Medio Ambiente. Es Historiadora por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGRO), en la Unidad Académica de Filosofía y Letras en Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, México. Además, posee una Maestría en Género y Desarrollo por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Sede Ecuador. Actualmente, es doctorante en Estudios e Intervención Feministas en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).

Áak

U Juntúul áak xíimbaltik taamtam lu’um,

tu’ux pak’a’an u che’ilo’ob k’a’ajesajile’,

ku múumuts’ ich éek’jolch’e’en yéetel ku leem;

yaj óolale’ ku jéets’el tu paach yaanyamil.

Tu paach áake’ ku na’akal u ch’aajalo’ob k’áak’

tumen u k’áat u tóok ba’ax k’alkúunsik xmukul;

u kuchmajo’ob ya’ax xíiwo’ob ti’al u yets’kúunso’ob,

tu táan xnuk xíinximbal ba’alche’.

K’a’ajesaje’ juntúul áak belik lu’um

yéetel ku báab tu k’i’ik’el k’iin;

xweenwen ba’al chaantakil u xíimbaltik

k’iino’ob bíin p’áatak paachil,

ka’alikil u yooke’ ku ch’a’achibtik k’aaba’ob…

Je’el túuna’, taak in wojéeltik,

buka’aj áak k’a’abéet ti’al in k’a’ajsikech…

Tortuga 

Una tortuga recorre las entrañas de la tierra,

donde, sembrados los árboles de la memoria,

la oscuridad parpadea y los destellos aparecen;

la nostalgia se instala en el caparazón del anhelo.

Por la espalda de la tortuga suben gotitas de fuego

intentando quemar los candados de silencio;

llevan a cuestas hojas verdes de ofrenda,

a la señora navegante de recuerdos.

La memoria es una tortuga que surca la tierra

y nada en la sangre del tiempo;

es la durmiente que lentamente recorre días 

que construirán el pasado,

mientras sus pasos evocan efímeros nombres…

Entonces, la duda invade, 

¿A cuántas tortugas estaré de recordarte?


Autores
Egresada de la Escuela de Creación Literaria en lengua maya del Centro Estatal de Bellas Artes. Ha publicado en revistas literarias como Yook T’aan (Palabras en Camino); “Al Pie de la Letra” de la Universidad Modelo; en la antología “Los Nuevos Cantos de la Ceiba Vol. II”, editado por la Secretaría de Cultura y las Artes de Yucatán; en la antología literaria de escritoras yucatecas Salkabil Woojo’ob, en 2022. Ganadora de diversos certámenes literarios, como el Concurso Juvenil de Cuento Corto en Lengua Maya con la obra narrativa Jts’oono’ob, organizado por el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya, en 2014; Premio Estatal de la Juventud 2016, en la categoría de Promoción y Desarrollo Cultural. Ganadora del Certamen Estatal de Poesía “El espíritu de la letra”, en 2016 y del concurso Tiempos de Escritura en 2020. Autora del poemario Ha sido becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, del Programa de Jóvenes Creadores 2013 – 2014 en la disciplina de Letras en Lenguas Indígenas: poesía; Becaria del Programa de Estímulo a la Creación y desarrollo artístico (PECDA) 2015 – 2016. Actualmente es coordinadora del Club de Lectura SOLYLUNA que promueve la alfabetización temprana en comunidades del interior del estado de Yucatán y editora de K’iintsil, sección en maayat’aan del periódico peninsular La Jornada Maya.

Sä’nhjayupä wi’nanhomo 

Panhkujk jama’omo

ja’memitpäpa oreram ejtzyajpapä äj kyi’pskuyomo,

mujspa jurä nyitzunhu.

Sä’nhjayupä äj wi’nanhomo 

yajk ketpa kuysye äj wit.

Äj watzi: oko tzyu’weramte pämi’ayajupä’is tzyameram.

Myusyajpa tiyä anhkokijtäyu najsakopajkäsi.

A contraluz 

En la cúspide del sol 

mi memoria es una danza de palabras,

revelan mi origen. 

A contraluz 

me veo árbol.

Mis raíces: ancestras de inquebrantables voces.

Descifran el misterio de la tierra. 


Autores
(Rivera Valtierra, Chapultenango, Chiapas). Es hablante de la lengua ote tzame (zoque), variante norte alto. Escribe poesía y narrativa en su lengua materna. Fue Becaria del FONCA: Jóvenes Creadores en el periodo 2014-2015. Coautora de las antologías de poesía: Los sueños del colibrí (2017), Anhelo de reposo (2019) en Chiapas, México; y en Sureñas. Narradoras y poetas jóvenes de la Zona Sur (2018) Tabasco, México. En el mismo año publicó en Documentos Lingüísticos y Literarios No. 37 de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile. Su trabajo narrativo aparece en: Mujeres en la minificción mexicana (2021) en Argentina. Obtuvo el Primer lugar en la convocatoria 2022 Comic en Lenguas Indígenas Nacionales otorgado por el INALI.

Uk’in ja’a

Akë bisi kë k’ëb ta’ pëchi,

akë saki mach tajda

abonolib,

ya’i akë pojli untom kab

bajka kë naja

asutwënijo’ onob ts’aji.

Ts’its’ita’ ts’its’ita’

atikuële tuba ixim 

abixi ujup’e’uba tan kë chiji.

Utëli kë pixan

kë cha’tumala akëchila

sutwënik sink’ajalin

jini tsijk’in.

Upete unumiba k’in,

upete ujut k’ak’,

upete tikuële tëj kak’ola

ubut’esi jini ajliba

ke mach bay ajni tan kë k’ajalinla:

tuyaba unsom ixim.

Día de lluvia

Dirigí mis manos sobre tu piel, 

busque los recónditos sitios

de tu geografía, 

y encontré una isla 

donde mis sueños 

se volvieron historias.

Poco a poco

tu calor de maíz

se metió en mis poros.

Tocó mi corazón 

y juntos logramos 

que el reloj

se volviera loco.

Cada instante, 

cada ojo de fuego,

cada éxtasis 

inundaron el rincón 

que jamás habíamos imaginado:

bajo los surcos del maizal.


Autores
(1978, Pob. Tapotzingo, Nacajuca, Tabasco) Escritor, traductor y poeta en lengua Yokot’an (Chontal) de Tabasco y promotor cultural. Fue docente de la Universidad Intercultural del Estado de Tabasco (UIET). Cuenta con la Certificación como traductor e intérprete en lengua indígena. Actualmente es locutor, editor, traductor y productor bilingüe de la radiodifusora XHCPBS La voz de los Chontales.

KOTO

Sikua´a ra nde´e choxini

ra ka´vi viko.

Sikua´a kondito ña´a ii

xa anga iniku.

Sikua´a ra kachi 

ñaa.

Sikua´a ra tava koo kukui´ya ini

 yiki kuñuku.

Sikua´a ra kachi

ña´a kusu ñu´ú.

Sikua´a ra kuni so´o

niñiku.

Sikua´a 

xa ñu´un. 

MIRAR

Aprende a mirar las estrellas

y a leer las nubes.

Aprende a cuidar lo sagrado

que hay en ti.

Aprende a usar tu palabra

en la oscuridad.

Aprende a sacar la tristeza

de tu cuerpo.

Aprende a hablar 

con lo que duerme en la tierra.

Aprende a escuchar

tu sangre.

Aprende 

que eres fuego. 


Autores
Poeta bilingüe (tu´un savi-español) promotora cultural y tallerista. Ha participado en distintos recitales, talleres y festivales tanto en México, India, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, Puerto Rico, Venezuela y Cuba. Becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de poesía del 2015 al 2017. En 2017 Recibió el Premio a la Creación Literaria en Lenguas Originarias Cenzontle, en 2018 obtuvo el Premio Nacional de la Juventud, en 2019 el Premio Juventud Ciudad de México, en 2020 el Premio CaSa de Literatura para Niños, así como mención honorífica en el Premio Antonio García Cubas en la categoría de Libro Infantil, en 2021 el Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón. Desde 2018 es miembro de Latin American Studies Association (LASA). Autora de los poemarios Ñu´ú Vixo /Tierra mojada, Pluralia Ediciones, México, 2018, Tikuxi Kaa/El Tren, Almadia, México, 2019, Isu ichi/ El camino del venado, UNAM, México, 2020 y Las formas de la lluvia/ বৃষ্টিধারার নানা রূপ, JOLDHI, Bangladesh, 2021. Su obra ha sido traducida al árabe, inglés, francés, bengalí, hindi y catalán.
"Moscas", 2014. Fotografía por Flor de suenio. Recuperada de Flickr. CC BY-SA 2.0
“Moscas”, 2014. Fotografía por Flor de suenio. Recuperada de Flickr. CC BY-SA 2.0

Onikmiktej se sayolin kanpa nonemojtilis xnechkauiliaj nikmiktis itla yolke uan ueye. Xuelis tej nikmiktis novecino uan temiktsiane kanpa yajua tlasenpeuia niman itepos, xtla kiknelia.  Noijke xniuelis nikmitis se chiche kanpa uelis notech chapanis niman nechkuas. Yake tej xmo nikinmiktis kanpa najua nikintlasojtla chichimej. Kuajle manikonijto, noyej niktlasojtla notskuintsin uan ijtoka Harry Potetl, yajua yekipiya matlaktle iuan se xijtle niman maske yeueuentsin sanken teuan nouisokej niman kuajtemouaj siuachichimej. NoHarry, yotlantejtepolij. Xok kojtik, se tonajle yoj mijla niman se tonajle xok yoj. Maske nonantsin iuan noknitsin xkaman kinkaua niman nochipa kinuika ontlatlamakaj inka inyolkauan. Tla seme okis ipan ikorral, Harry yoj konmontemoua niman uajlo kinuajtilantij, kamanian kinnakastsajtsayana noso kinmastlakapalposteke. Yaloua se kuanaka oajakayouak niman okintsojtsopinej noche itotolteuan. Okse okis ipan ikorral tleka ikoneuan okinsakuilijkej oksakan. Se kuanaka uan kinpiyaya chiknaue ikoneuan, kinpiya sa ome, on chikome yokinkualej gavilan. Melauak mojke, kuak kita on yolke choloua uejka niman onpa kintlajkalteua ikoneuan. Uan okis amo mojke niman kixnamike gavilan, okinpix chikomej ikoneuan niman sanken kinpiya chikomej por eso amo kasojkamate tleka iteko okinkuilej ikoneuan kanpa yajua uele kimiita. Inteko tej notajtsin.

            Notajtsin melauak kintlasojtlan ikuanakauan. Ijkon ken kintlasojtla, kuak kineke kikuas, konnase sentetl uan yotetomaj, uan tetlauaeltik noso uan amo kineke tlatlajkalis niman kikua ipan kaldo uan chichiltik niman noche technotsa iuan tikuaj. Notajtsin yekuika kana se sempouajle xijtle ika kinpiya inyolkauan pitsomej, kuanakamej niman totolimej, tlapanej niman ase intonal mikej. Se tonajle otechtekiuiltej se ipitsoj uan amo uele nejneme, noche tiknijtin otikselilijkej niman nokuñado okimiktej niman otexchijchiuilej karnitas uan ken nokua Michoacán, okis kamelauak sa ajiiyak. In pitsotsintle xaka okinek, on tlamiktijkej xokinejkej okuikakej tleka xuele notelketsa, tajuamej otikselijkej niman okis melauak sa ajuiyak. In pitsotsintle okikxipostejkej kanpa katka melauak tetlauiltik niman noche kinuisokiya. Se tonajle otlakualanej niman sansakan onejkej ikniuan okuiuisojkej, okinakastsajtsayankej niman okikxipojpostekej, sa kech yekimiktsiaya. Xokinokauile omik niman ijke onoskaltej maske tlaikxipostektle, xok kaman ouel onejnen. Onen nochipa notilantinemiya ken se kostal ika xajle. Okichijchiuilijkej okse ikorral. Achijtsin otlachix kuak yekipiyaya ome xijtle. Nokuñado okimiktej, okitlalakilej se kochiyo itlan ikechkojyo asta kaman okitoponilej iyesio uan salijtok iuan iyoltsin. Najua onitlapaleuej otikixtijkej ipan ikorral, teuan oniktekak ipan se tabla niman oniktsakuile iyesiotsin uan sa totonkej para morciyaayotl. Kuak yomik, oniikaltej ika atl posontikaj para ika onouiuichilej itsojmiyo niman onokaj sa yektle. Kuak xemikaya nesiya melauak fiero, tetlalixtik, maske san oualiksik onokaj sa yemanke niman sa ajuiyak.

Notajtsin melauak kintlasojtla ipiyontsitsiuan niman kuak uajlo on tototl uan piyonkuane, yajua yoj uelipan konpijpiya kimapixtij icharpe, kijtoua, yokaxilej se okpa. Maske tej melauak yolchikauak niman xuele kuatlajkale, maske kuak kimate tetl nomojtsia niman uejkaue ika xok uajlo.

            Yolkamej nochipa xipalmiktokej tla xuajlo gavilan, uajlouej tlakuatsitsintin, kijtoua notajtsin yokimimiktej kanaj se yeye. Se tlakuatsin okinkualej matlaktle ipiyontsitsiuan, kuajkon oyaj okinkochilito niman kuak okalak on yolke niman opej kinkechpachichina, yajua okixtlauiluej niman okimachetejuej, on yolke okixnamik, kinekiya kuasia, pero imachate melauak tlatekiya niman ouel okitentsojtsontek asta kaman okimiktej. Okse yeuajle oksejpa okasik okse tlakuatsin, xuelej tlamej, ken aman kintlatsakuilia uajmostla oksejpa yotlauauankej.

            Se tonajle oasik niman kanaj chiknaue ipiyouan onpa xintokej, uajmostla okimimiktito okse chikome, notataj otekikualan niman oksejpa oyaj okinpijpiyato on yolkamej, kijtoua okitak kenejke ipan on korral oasik se yepatl uan konmomiktsiaya on piyomej. Kuak otlatlikuiltej okistikis niman kinekiya cholosia, xouel okis niman kuak okixnamik, ouajnotsinkueptikis niman kinekiya kiyeyasia, pero maske otlayekoj xouel oniyex, kuajkon notajtsin onpa okasik ika imachete. Kijtoua okuejkauitej ika okimiktej. Kijtoua, on yolkatsin amo katka san yolke, kinemilia kanpa katka se nauajle, kanpa san ouajmik, on tlakatl uan xtetlakaita niman mojmostla onpaka ontlauaniya, okualotikis niman ouets, xomik, oksejpa onokuistej, maske noyej oteuak niman okasik diabetes. Notajtsin kinemilia kanpa on yepatl uan okimiktej katka tej iuaxka niman chantiya ipan ialmajtsin. Kanpa san ouajmik, on tlauanketl xok kaman onpaka otlauanito.

            Notajtsin melauak xkuane piyon de granja, kijtoua xajuiyak niman teyemaktik ken ichkatl. Yajua kinuelilia san ipiyontsitsiuan. No ijkon kijtouilia tlaxkajle uan kisa ipan tortillería. Yajua san kikua itlaxkal uan kimanilia nonantsin noso noknitsin, uan kisa ipan itlayol. Kijtoua kanpa tlayoltsintle uan chanej ajuiyak, noskaltsia para tikuaskej tajuamej. Tlayojle híbrido notoka para kuaskej yolkamej. Notajtsin xkimate kanpa tokniuan uan chantej ipan ueyealtepetl kikuaj tlayojle híbrido uan tlakuechojle iuan olotl. Notajtsin konej meskal mojmostla. Tla itla kokoua, tla kase tsonpijle, tla yejko yosioj ika imijla kone meskal. Kamanian xapismike niman san kualone imeskal peua apismike. Kuak yokitlatsiuilej imeskal yoj konkoua se six de modelos, nochipa techtekiuiltsia pero tochan xaka kone, kuajkon kinmone san yeye niman okse yeye kinmejeua para uajmostla kimone. Najua nikilia kanpa yokitilej trago, yajua xnechneltokilia. Kijtoua kanpa xmelak kanpa uan kitiliaj trago flojotsiaj niman yajua tekite mojmostla niman xkaman noseuia. Kijtoua tlin melauak, kanpa kone san achijtsin niman mojmostla ueliopan yoj mijla niman yejko yetsiotlak noso yetlayoua. Notajtsin nikijtoua kanpa yepre-diabético, maske yajua xkineltoka, kijtoua xtla kipiya, maske yekokouaj ielchikijuan niman kuak kone cerveza, melauak kitlapiyasoltsia. Xkineke yas ipan doctor kanpa kijtoua médicos xkimatej, san mitskajkayauaskej  niman kinyolitsiaj kokolistin. Kuak yo ipan médico xok kauiliaj kikuas san tlinuele, kiliaj manoseue, makinpajpaka itluan, makikua uelik niman verduras, yamok makone coca-cola. Yajua xkineke yas ipan médico, xok kineke kakis on tlajtojle. Kijtoua yeueijtsin niman xok kineke makijlikan tlinon uelis niman tlinon amo uelis kichiuas. Notajtsin ye teuaktij, isetenta años yenese ipan ixayak niman ipan itson, maske kijtoua sanken chikajtika. Kijtoua kanpa xtla kipiya, kanpa kuak se yeueye xok mero apismike niman totlakayotsin maske xtiknekis yolik tlantij.

            Kijtoua notajtsin kanpa maka manikimikte sayolimej kanpa ueliskej yeskej almajtsijtsintin uan ualeuaj ipan okse tlaltipaktle. Kamanian nikneltokilia tlinon nechilia maske kamanian xnikneltokolia kanpa on sayolimej melauak nechkuaxotlaltsiaj, notlaliaj ipan notsontekon niman papanouaj kuintiuej chikauak nisi kan nonakastekontitlan, kinekej manikualane, tikijtosia kentla xninaltsia noso kentla yonimik niman yenimolonia, nechkualaniaj niman nikase se franela noso se raketa eléctrico niman nipeua sese nikinuaxinia. Notajtsin kijtoua kanpa noyej nitlauelej niman nechilia kanpa san maninotemachiua, maka itla manijtok otechkopa novecino, kijotua maka maniktlateluile tla temiktsiaj, kanpa onpa kitas Toetajtsin kenejke iuan nonotsas, tla mas niktlauelita, melauak nesis ipan noxayak niman ipan notlajtoltsin. Notajtsin tej noyolajmana niman ixtenchojchoka niman nechilia ika noche ialmajtsin: – najua xnikneke xmike ken on tlakuatsin kanpa tovecino melauak san sirintik niman xtla kaualtsia, noche kimiktsia-.

El rancho de mi padre

Maté a la mosca porque mi cobardía solo alcanza a matar insectos. No haría lo mismo con el perro sicario de mi vecino porque su rabia es ciega y su fierro muerde a cuantas personas se le antoje. Tampoco lo haría con un perro porque se defendería y su fuerza, sus dientes-huesos se lanzarían sobre mí. No me atrevería porque amo a los perros. Mejor dicho, amo por encima de los demás a mi perro Harry Potetl, un perro viejo de once años que aún busca enemigos y perras en la calle. Harry solo tiene la mitad de sus colmillos. Sus fuerzas solo le permiten ir un día sí y otro no al campo y aun así las perras lo buscan. A quienes sí les es fiel son a mi madre y mi hermana porque las acompaña todos los días en ir a darles de comer a los puercos y las gallinas. Si estos animales salen del cerco de malla ciclónica, Harry es el encargado de ir por ellos o ellas y los devuelve al corral, los puercos con las orejas ensangrentadas y las gallinas con alguna ala rota. Ayer una gallina se volvió loca y picoteó todos sus huevos. Una más se escapó del corral porque encerraron a sus hijos en otro lugar. La otra gallina miedosa de nueve hijos, solo le quedan dos, los otros siete se los ha comido el gavilán. Ella corre despavorida al mirar a esa ave, desamparando a sus hijos. La que se escapó es más valiente y ha enfrentado al gavilán, porque tuvo siete hijos y sigue con los mismos y no entiende por qué su dueño se los quita si ella misma puede protegerlos. El dueño es mi padre.

Papá es un señor que ama a las gallinas. Así como las ama, cuando su antojo amanece insaciable, va por la más gorda, la más rebelde o la que no quiere echar huevos y se la come en caldo rojo, nos invita a todos. Papá lleva veinte años con su pequeño rancho donde puercos, gallinas y guajolotes crecen y mueren a cada tiempo. La otra vez nos ofreció un puerco discapacitado y como somos muchos hermanos, se lo aceptamos y mi cuñado que se las sabe de todas a todas, nos lo preparó en carnitas estilo Michoacán, la verdad, ni qué decir de mi cuñado porque le salió exquisita. Este puerco no tuvo la suerte de venderse como los otros, los carniceros del pueblo lo despreciaron porque tenía los pies rotos, nosotros no discriminamos y la verdad estaba muy rico. Lo de los pies pasó en una trifulca de puercos, este era pequeño, engreído y odioso. Los marranos grandes se hartaron de su actitud y todos se fueron contra él y de mordisco a mordisco le rompieron las orejas y los dos pies, lo dejaron ahí tirado, casi muerto. El desgraciado no se dejó morir y creció siendo paralítico y nunca más se pudo levantar. Se arrastraba como un bulto de arena muy pesado. Por su condición le fue hecho un corral aparte. Tardó dos años para ponerse macizo y bueno para la carne. Papá y mi cuñado lo mataron. Mi cuñado fue quien le metió el cuchillo debajo del cuello hasta encontrarle la bolsa de sangre pegada al corazón. Yo solo ayudé a sacarlo del corral, a acostarlo en la tabla de muerte y recibir su sangre caliente con una bandeja para el caldo de morcilla. Una vez muerto, me encargué de bañarlo con agua hirviendo para quitarle sus pelos y toda la mugre de su piel. Vivo se miraba feo, correoso, ya hecho carnitas fue una de las mejores carnes que hemos probado.

Papá cuida a sus gallinas y cuando el gavilán quiere echar a perder su gallinero va muy temprano, y todo el día vigila como gato a ese roba-pollitos y con la resortera le ha dado un par de veces. Dice que es muy fuerte y no ha podido tumbarlo, pero sí a darle unas buenas pedradas para que no regrese a robar.

Los animales siempre son molestos porque si no es el gavilán, son los tlacuaches, hasta ahora ha matado a tres. A uno le comió como diez pollos hasta que fue a dormir entre las gallinas y cuando este se metió sigilosamente y apenas comenzaba a estrangular a un pollo, papá alumbró con su lámpara asesina y macheteó al tlacuache, este se resistió y lo atacó con sus dientes filosos, pero el machete era mejor y terminó rebanándole el hocico hasta matarlo. La otra noche mató a otro más pero no se acaban y a cada rato aparecen, escarban debajo de la malla y otra vez se vuelven a perder otras gallinas.

Un día llegó a su rancho y estaban muertos, como chupados de la cabeza unos nueve pollitos, al día siguiente otros siete, entonces como de costumbre, papá se camuflajeó entre las gallinas y vio cómo llegó al corral un zorrillo asesino quien solo iba a matar a los pequeños polluelos. Cuando vio la luz quiso escapar y atacó a mi padre, lo amenazó con rosearle su gas maloliente y penetrante, pero llevaba su tanque vacío y papá aprovechó para darle duro con el machete. Dice que tardó en pelearse con ese pequeño animal. Cuenta que no era un zorrillo común sino un zorrillo brujo, porque después de matarlo, el brujo malvado e irrespetuoso quien iba a emborracharse cerca del gallinero se enfermó y calló en cama, no murió, sobrevivió, pero quedó muy delgado y ahora es diabético. Papá piensa que el zorrillo era la mascota de ese brujo y era parte de su alma. Desde la muerte del zorrillo, no ha vuelto a poner un pie cerca del gallinero.

Papá no come carne de pollo de granja, dice, sabe horrible y parece algodón al morderlo. Él solo se come sus gallinas. Piensa lo mismo de las tortillas de máquina. Él solo come tortillas hechas por mamá o mi hermana del maíz de su cosecha. Dice que sus maíces nativos tienen sabor y es para la gente. El maíz híbrido es para los animales. Él no sabe que toda la gente de la ciudad come maíz híbrido molido con olotes. Papá toma mezcal todos los días. Para todo dolor un mezcal, para toda gripe un mezcal y para todo cansancio, mezcal. A veces no quiere comer y entonces toma mezcal y su apetito se alegra y vuelve a comer. Cuando se cansa de este tipo de alcohol va a la tienda por su six de modelos, siempre nos invita, pero en la casa nadie toma, así que se echa sus tres cervezas y guarda las otras tres para el día siguiente. Le digo que es un alcohólico, pero él no me cree. Dice que los alcohólicos son flojos y no trabajan, él trabajaba todos los días y a veces, hasta en los días de descanso. Es verdad, solo toma lo necesario y sale al campo todos los días desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, a veces llega de noche. Papá es prediabético, pero él no cree, se dice estar sano, aunque se queja de sus costillas rotas y cuando toma chelas, va a cada rato al baño. Él no va al doctor porque piensa que los doctores no saben e inventan enfermedades. Los médicos le prohíben comer cualquier cosa, le piden que descanse, se lave los dientes, coma frutas y verduras y deje de tomar coca-cola. Él prefiere no ir porque no quiere escuchar esos sermones. Dice ser demasiado grande como para recibir indicaciones de cómo vivir y cuidarse. Papá es cada día más delgado, sus setenta años se marcan en sus arrugas de la cara y en el poco cabello que tiene, pero eso no lo siente. Para él es normal, uno de su edad tiene menos ganas de comer y por lógica el cuerpo debe de cambiar.

Papá me aconseja no mate a las moscas porque pueden ser almas del otro mundo. A veces le creo, pero otras veces no porque las moscas me molestan a propósito, se paran en mi cabeza, rondan cerca de mis oídos para molestarme, como si no me bañara o como si oliera a muerto, la verdad es que acaban con mi paciencia y con una franela o con una raqueta eléctrica las electrocuto y punto. Papá dice que mi paciencia no es buena y me pide no meterme en los asuntos del vecino, que no lo denuncie por sus atrocidades, dice, ahí sabrá Dios cómo se las cobra, porque entre más odio le tenga, más evidenciaré mi comportamiento hacia él. Papá entristece cuando me habla y con lágrimas en los ojos me dice: –no quiero que termines como los tlacuaches del gallinero porque ese hijo de la chingada es un asesino de mierda–.


Autores
(Guerrero, 1983) es profesor de lengua náhuatl y ha publicado los poemarios: Tlalkatsajtsilistle/ Ritual de los olvidados (2016) e Istitsin Ueyeatsintle/ Uña Mar (2019)