Al comienzo de su ensayo La fuerza de los elementos Joseph Brodsky escribe que «junto al aire, la tierra, el agua y el fuego, el dinero es la quinta fuerza natural con la que el hombre tiene que habérselas con mayor frecuencia».
Una versión del mito romántico de la práctica de la literatura suele suponer, en su versión más elemental al menos, que ésta se origina en una esfera anterior a su circulación material.