Tierra Adentro

literatura mexicana

Portada de "Pedro Páramo", por Juan Rulfo. Colección de Letras Mexicanas, FCE, 1955. Primera edición.
0 46

Pedro Páramo (1955), la icónica obra de Juan Rulfo, ha capturado a lectores de generaciones pasadas y lo hará durante las épocas venideras.
Urbina, Villa y Zapata en Palacio, Museo de la Ciudad de México. M. Ramos, 2014. Licencia CC-BY-SA, Diego Delso.
0 4188

La literatura mexicana del siglo XX comienza con la Revolución de 1910, cuando al fin concluye el siglo XIX, tan cargado de dificultades políticas y económicas para el país, invasiones norteamericanas y francesas, luchas intestinas.
David Huerta en Tepoztlán, 2018. Fotografía por Alejandro Arras. Recuperada de Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
0 65

A Jacobo Sefamí He recorrido con la mirada el brillo sedoso/ de las flores y sin embargo no he sido capaz de acercarme al/ misterio floral de tantas muertes, las muertes que alrededor/ de la Estación Panteones, y con la muerte culminante,/ en ese momento, del hijo de mi amigo, me hacían sentir/ coronado por una forma tangible del sufrimiento.
Portada "Aprovéchate de mí", 2022. Tierra Adentro.
0 429

Muchas de las teorías sobre la disidencia sexual del siglo XX asumen que la cultura no heterosexual está anclada en las ciudades y tiene una relación especial con las grandes urbes.
José Rafael Calva. Fotografía perteneciente a su archivo familiar. Cortesía de Alison Calva.
0 940

Bigote, cejas espesas, pómulos abultados, ojos verdes y expresivos: así era el escritor mexicano José Rafael Calva (1953-1997).
0 880

Uno de los retratos más precisos sobre Juan Rulfo lo ofreció Augusto Monterroso en su fábula El Zorro es más sabio, dedicada especialmente al autor jaliciense.
0 1609

A Vicente, la provocación A Jorge, el aliento A José Israel, la deriva A Eduardo y Miguel, el refugio A LUIS AUSÍAS, lo imposible   Una de dos: o el hombre fue creado a semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece.
Portada por Maricarmen Zapatero
0 2189

Me retorcí en agonía, pateé el suelo, grité con fuerza, me arrojé a la tierra, miré al cielo mientras golpeaba mi pecho.