Nos hicimos poetas en un intento por atar palabras con justicia, nuestras libretas a la conciencia social, sentados con las piernas cruzadas y ansiosos en sillas elegantes tomamos lattes ante noticias de regímenes disparando artillería hecha en América contra multitudes de personas, sus cuerpos conservados por el sol alinean las calles de países en los que nunca pensamos y succionamos nuestros dientes y pedimos a un diccionario que se convierta en machete.
Magra carne o la mugre cotidiana o simplemente para Magritte
La cara descubierta del vencido es guerra camuflada tras la máscara: semilla que murió bajo la cáscara y muerta.
Midiendo
El libro del polvo habla del polvo verde, infinitesimal en las frondas de los helechos, la luz desperdigada de una vela, en la luz moteada intermitentes los cuerpos, reunidos en la luz solar, una cama de tarde cuya costura es el trabajo de ser, cómo cuando volteaste tus ojos sugirieron economías personales conocidas fuera de las palabras.
dibujé un insecto en el suelo yo dibujé su pico y la parrilla de nieve dibujé joroba-piernas-ancla-tablero se movió dibujé insectos en el suelo y me miraron me llevaron a través del suelo porque ellos me aman miles
tengo poca confianza en mi pa un marinero él tenía verdaderos insectos en su piso su Hoover se rompió hace años él no tenía confianza
Mi ma limpia insectos de la pared no lo hace pero debería está en deuda hay fuerza en los números
soy un burro Mis padres fueron porno mis abuelos se bajaron en los basureros Thar perdió su dinero en parrillas de nieve y puños descubiertos si no estoy enferma dentro de la cerámica quién lo estará Mis padres son parrillas de nieve
un hombre hace a un hombre libertino cantar gastó todo su dinero en mujeres que bebían ginebra su sombrero botas abrigo tenían cañerías el alegre alegre bill es un océano sin descanso ¿Qué es lo que quiere ese hombre? cada año que es Essex olvido por qué las mujeres beben ginebra ella cosió su miserable diario en una almohada
¿pueden cobrar? ¿pueden cobrar? ¿pueden cobrar? ¿pueden cobrar? ¿pueden cobrar? ¿pueden cobrar? ¿pueden cobrar?
Un diagrama por un nuevo escritorio es un nivel de mejora y optimismo y cerámica con lo que me siento cómoda
por hacer/hacer
obra de acción performativa que sirve como performance de algún tipo de ciencia o arte también el performance de los signos que han dejado de hacer una operación para trabajar y laborar parámetros y entran en efecto al actuar para provocar una acción que en efecto es una ópera trabaja tu trabajo los sentidos quirúrgicos detienen una serie de movimientos y los sentidos militares una serie de movimientos y actos especialmente musicales trabajar fabrajar fregar trabajar talachear entrarle buscar aire versión social surge versión surgida seriamente trabajar a mano hecho a mano trabajando ahí y luego seguir para demandar mandar manar mano non mamón mona a una persona permanente que presione duro presione para evitar duro esta vez .
Discurso sobre las ballenas
Destrozada a golpes por los colores de la tormenta un pedazo de madera de junio emerge y extiende sobre el aire húmedo sus islas volcánicas no quema este ancho mar, no quema la espuma que brota de la espalda, busca sin embargo el silbo el canto el olfato el atisbo y luego el incendio bajo las aguas: así es su amor como cuando niños descubrimos lo poderosos que son los sonidos del mar amor que pesa en la nota que dejó hace días un ahogado y que ahora vuelve a su extraño país monocorde, amor la muchacha del muelle, preñada la boca de historias y cuentos sobre grandes peces y mandrágoras fue ella quien amó a todos extensamente en el lento flotar de diferentes luces y profundidades fue ella quien habló de las ballenas manchas de petróleo que se hunden y ensanchan las vocales del abismo en el océano, tierras sumergidas en una sola mirada una ballena, dijo mientras se vestía, una ballena es todo el Mar de los Sargazos, nadie sabe dónde habitan o qué lentitud gobierna el pesado canto que extiende el oído sobre la superficie para quien la divisa, la ballena es una casa en medio del camino entre dos mares, la tierra y la lengua no son hogar nido de pájaro en el mástil es este oficio de hundirnos en el olor de la marea; ahora que no escucho más, que no sueño los brazos de esa mujer de boca extensa sé que no existen las ballenas sé que esto que miro es sólo una enorme tabla del naufragio que es junio pero en cambio existe ella y sus muelles ella y su cuerpo y su costa preñada en la que anclábamos por sus historias, las ballenas no son casas en mitad del mar, ella sí: arpones, pedazos de un coral madreperla mascarones de proa, maderas de raros barcos, collares, oscuras riquezas había en su voz y sus labios como un húmedo y abierto almacén.