Hablando del Cangrejo, querido niño… ¿sabías que sus pinzas son así sólo por ti?
Su forma es el fruto que cae de un árbol; el árbol sale del amor entre la Gravedad y las curvas del mundo por el que hoy resbalas contento.
Nos hicimos poetas en un intento por atar palabras con justicia, nuestras libretas a la conciencia social, sentados con las piernas cruzadas y ansiosos en sillas elegantes tomamos lattes ante noticias de regímenes disparando artillería hecha en América contra multitudes de personas, sus cuerpos conservados por el sol alinean las calles de países en los que nunca pensamos y succionamos nuestros dientes y pedimos a un diccionario que se convierta en machete.
Magra carne o la mugre cotidiana o simplemente para Magritte
La cara descubierta del vencido es guerra camuflada tras la máscara: semilla que murió bajo la cáscara y muerta.
Midiendo
El libro del polvo habla del polvo verde, infinitesimal en las frondas de los helechos, la luz desperdigada de una vela, en la luz moteada intermitentes los cuerpos, reunidos en la luz solar, una cama de tarde cuya costura es el trabajo de ser, cómo cuando volteaste tus ojos sugirieron economías personales conocidas fuera de las palabras.