Antes que nada me es necesario hacer una aclaración inicial: soy homosexual, crecí en un ambiente rural del norte de México a finales del siglo XX, hijo de jornaleros, estudié Historia en la universidad pública de mi estado (toda mi vida académica ha sido en instituciones públicas); opto por la enunciación en primera persona para señalar que soy yo quien afirma —y líbreseme de caer en tentación de una falaz objetiva voz pasiva—.