En este último texto del año, me gustaría ofrecer a nuestros lectores un esbozo histórico-biográfico de un personaje imprescindible y símbolo de la lucha y resistencia en el complejo problema entre Israel y Palestina.
Uno de los casos paradigmáticos del desarrollo independiente nacional en el territorio de África es Etiopía, que, junto con Liberia —fundada por esclavos repatriados de Estados Unidos y con el apoyo de esta nación—, mantuvo la soberanía y fue inmune al ominoso mandato colonial ejercido por Reino Unido y Francia, principalmente, en el continente durante el siglo XIX y hasta la segunda mitad del siglo XX.
De los múltiples acontecimientos que sucedieron a lo largo de la Guerra Fría, el complejo y pocas veces pacífico proceso de descolonización de África y el Sureste de Asia marcó un importante periodo de enfrentamiento entre las superpotencias, pues cada una buscó incorporar a las nuevas naciones dentro de su órbita de poder, mediante recursos económicos, militares, diplomáticos o de intervención directa, como el caso presentado en el texto anterior de la Guerra de Corea (1950-1953), o la guerra de Vietnam (1955-1975), por mencionar solamente algunos.
Siguiendo un poco la línea de nuestro anterior texto sobre el conflicto en Donetsk y Ucrania, un elemento que subsiste —y del cual hoy seguimos experimentando turbulencias internacionales— de los primeros enfrentamientos indirectos de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS fue la creación en la península coreana, posterior a su liberación del yugo imperialista y expansionista japonés (1931-1945), de dos Estados satélite en la región.
Una desafortunada característica definitoria de la Guerra Fría (1945-1991) librada entre Estados Unidos y la URSS, y la Nueva Guerra Fría (2008- en adelante), ahora librada entre países, como Rusia, que desafían el orden internacional unilateral y unipolar dominado por Estados Unidos y sus aliados Europeos, son las guerras subrogadas o también llamadas Proxy Wars, en las que un conflicto o guerra local se vuelve uno de carácter geopolítico internacional por los intereses enfrentados de poderes regionales y mundiales, pero también su magnitud y repercusiones se incrementan por los recursos militares y financieros destinados a inclinar la balanza hacia un lado.
El 21 de enero se conmemora un siglo de la muerte de Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Vladimir Lenin, artífice intelectual y material de la segunda revolución de masas mundial —la primera fue la Revolución mexicana—.