Murallas de Gabriel Bernal Granados es un libro singular en la tradición literaria mexicana, y en los libros que se han publicado recientemente en México.
La presencia constante de las imágenes es uno de los problemas que más atención exige por parte del teórico del arte y del filósofo en respuesta al progreso tecnológico, teórico y artístico actual.
En Magnetofónica, Iliana Vargas entreteje veinticinco cuentos con la estructura de un caleidoscopio que se alimenta a sí mismo y se sirve del juego de colocar un espejo frente a otro para adentrarnos en innumerables reflejos fantasma.
En septiembre de este año la editorial RM, que ha destacado en la producción de fotolibros que amplían el horizonte en la difusión de la obra de fotógrafos mexicanos y extranjeros, publicó Tamayo: fotógrafo en Nueva York, fotolibro en el que se muestran las fotografías estereoscópicas que realizó el pintor Rufino Tamayo en Nueva York después de 1950.
Be y Pies (Tumbona, 2015) de Gabriel Wolfson cumple aquello que anuncia su elocuente contratapa: un ejercicio literario cruzado completamente por eso que el paladín del antinovelismo y entusiasta de la marginalidad, Enrique Vila-Matas, dio en llamar, el asco de relatar.