La madurez te vuelve
siempre un poco más místico
mientras tu pupila
(la lente que persiste)
se achica y detiene
los acercamientos
como en pausa comercial
así es la conciencia
se ensancha en la frente
empieza a palpitar
un tercer ojo expandible
hilado por las cuentas
de vidrio que arroja la fe
el destino la reverencial mutable
olorosa a incienso
acumulación
capitalista frente a ti
en el Mercado.
Querido Santa,
Cada día tu navidad me derrota,
cada minuto que paso en centros comerciales,
con villancicos hasta la corona
como la corona que mi familia colgará en el umbral.