Realmente, el mundo está poblado de brujas;
unas más benignas, otras más implacables;
pero el reino no solo de la fantasía,
sino el de la realidad evidente pertenece a las brujas.
Seguramente en medio de la pandemia —cercana a los imaginarios posapocalípticos—, para las más jóvenes puede resultar esperanzador imaginar lo que sucedía en 1999.
En tiempos como estos, en los que el feminismo está alcanzando cada vez a más mujeres mexicanas, en donde nuestra sociedad comienza a cuestionarse más sus machismos, es importante voltear a ver las otras trincheras feministas para hacer alianzas, fomentar los diálogos, aprender de otros movimientos y apoyarnos mutuamente aunque estemos a cientos de kilómetros de distancia.