Esta es la tercera entrega de una serie de publicaciones semanales donde, durante septiembre, estaremos presentando la obra poética, traducida del sueco por Petronella Zetterlund, de cinco autoras jóvenes.
El pasado lunes publicamos la primera entrega de Poesía sueca joven, con los intricados textos de Burcu Sahin e ilustraciones de Etel Castrejon, así como la introducción de Petronella Zetterlund.
En Tierra Adentro, los lunes de septiembre se dedicarán a indagar en las poéticas suecas a través de cinco mujeres, traducidas todas por Petronella Zetterlund.
Uno necesita el metro como medida de las cosas
si no uno se pierde entre los tamaños:
todo es demasiado grande
o demasiado pequeño
y uno se confunde entre las dimensiones de los espacios.
parece imposible de creer que se hayan reunido medio millón de personas en un festival en el bosque para escuchar música y drogarse y bailar y coger y nadie haya tomado una selfie:
quizá fueron más de cinco millones de platos desechables con sus respectivos lunch o diez millones de cubiertos los que pasaron desapercibidos ante una cámara fotográfica:
por las mañanas algunos hicieron yoga y meditaron pero nadie registró una visita en woodstock
nadie posteó la historia de cuando roló un joint:
solo se hizo un documental (y ganó el oscar) donde se observa la gente feliz
y el disco fue el mejor soundtrack: el festival tuvo resonancia en todo el planeta y por mucho tiempo pero aún así los jóvenes fueron y han sido pisoteados
ninguneados y los siguen formando para marchar e ir a la guerra
como si el festival nunca hubiese existido:
quizá el fracaso de los jóvenes de hace 50 años
fue la frivolidad de la era de acuario que consistía en estar hasta el culo de las guerras y la represión y la moral
decididos a terminar la invasión gringa en vietnam
se plantearon la idea de unirse en torno a la música
para no acudir al servicio militar y no casarse y practicar el amor libre y no hacer la dieta tradicional de masacrar animales y protestar y exigir sus derechos civiles
inventaron el término unisex buscando la igualdad racial y la equidad sexual
sus modas eras indescifrables para distinguir la sexualidad de los individuos
incitaban a promover la liberación femenina y motivar el uso regular de drogas psicoactivas para mirar el mundo podrido de otra manera
para desmoronar el sistema capitalista asfixiante:
sus ideales eran el pacifismo y la vida en comunas
y el ecologismo y el amor por la música y las artes: los insultaban llamándolos hippies
quizá sabiendo que las mentes brillantes del futuro se iban a consumir en videojuegos
o el tinder
o en la vida ridícula de las redes sociales
o en una profesión al servicio del crimen
también existían millones de posers que un día se cortaron el pelo y se pusieron desodorante y dejaron su solicitud de empleo en un banco o en tienda de armas o en el ejército:
fracasaron porque eran una multitud desorientada salvajemente rebelde que iba a cagar detrás de la milpa y a ducharse en el lago cimbrando el filo de la cómoda guillotina supremacista política religiosa de la educación criminal de occidente
luchando y perdiendo inmediatamente contra un gobierno racista xenófobo misógino homofóbico y.
Mujer mirando un esqueleto de ballena
Usualmente con ojos melancólicos
observa las costillas circulares hasta llegar
a la cola apelmazada como un abanico.