insolada o tener el sol adentro
Atravesamos el cementerio para llegar a casa de John, mi piel ardiendo bajo la licra y la licra humedad y sudor, mi visera inútil coronándome una tonsura de rayos ultravioleta mientras tragaba un pedazo de hongo psilocibe de la bolsa ziploc que rotaba.
A comienzos de febrero una noticia recorrió mis redes sociales: el Colegio Médico Colombiano hizo una publicación en la que se proponía investigar el uso de los cuerpos de mujeres con muerte cerebral para gestar bebés para las familias que no pudieran embarazarse.
Cuando comencé este texto, mi primer pensamiento fue que no tenía idea de quién había sido Juana Belén Gutiérrez de Mendoza y que tampoco conocía, ni siquiera de oídas, el semanario Vésper, del que fue fundadora, pero la premisa no sonaba mal: una precursora de la Revolución mexicana con tendencias anarquistas; creadora además, de un periódico de corte anti porfirista.
Como cada año, marzo llega con la encomienda de reflexionar en torno a las condiciones sociales que siguen determinando el desarrollo y la vida de las mujeres alrededor del mundo.