El espectro de un alpinista que murió escalando el Everest, un diseñador que sobrevive en la capital alemana produciendo porno amateur y una obsesión amorosa, confluyen en esta narración de Rodrigo Hasbún, uno de los escritores bolivianos más reconocidos de su país.
Hermana:
Te escribí el otro día, creo que fue el viernes… ¿Recibiste mi carta? ¡Ay, Betina, si supieras por qué vuelvo a hacerlo tan pronto! Pero no digas nada a nadie, ni siquiera a Roberto.
La temprana partida de Ignacio Padilla (Ciudad de México, 1968-2016) no sólo dejó a la literatura mexicana sin uno de sus mejores prosistas: también sin el escritor que más apostó por el género del cuento en los últimos años.