Uno de los máximos honores con que se reconocía al Cronista de la Ciudad de México era que la calle en la que vivía tomaba su nombre: es así como existe la calle Artemio de Valle Arizpe en la Colonia del Valle, la de su antecesor, Luis González Obregón, en el Centro, y la de su sucesor, Salvador Novo, en Coyoacán.
Paul Morand era un viajero incansable, pertenecía a esa estirpe de escritores viajeros que dejan registro de sus periplos en sus libros más importantes: París-Tumbuctú (1928), New York (1929), Londres (1933), Bucarest (1936), Venecia (1971) y, claro, México: Viaje a México (1940), que tradujo el poeta Xavier Villaurrutia, uno de sus fieles seguidores.
Fugas es la segunda novela del escritor cubano naturalizado francés, William Navarrete (1969), sin embargo, es la primera que se publica en México y que circula aquí pues la anterior, La gema de Cubagua (2011), sólo se publicó en Madrid y luego se tradujo como La danse des millions (Stock, 2012) en Francia.
Las cinco películas nominadas al Ariel en la categoría de Mejor Película prometen una competencia muy reñida pues sin duda la calidad de estos largometrajes hará que, contrario a lo que generalmente sucede, al final no resulte una sorpresa que gane la peor película sólo porque obtuvo más votos de los miembros de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.
La versión que hizo el médico y literato yucateco Fernando Marrufo (1924-2001) de los Sonetos de Shakespeare fue difícil de encontrar durante un tiempo: recuerdo haberla buscado afanosamente por varias librerías de la Ciudad de México, incluidas todas las de la UNAM, hasta que perdí las esperanzas, entonces recurrí a un poeta meridiano para conseguirla y, por si las dudas, le pedí que me consiguiera dos ejemplares.