JLUCHOMETIK PAT O’ONTONAL
Jalbil vokolil ta sbek’tal antsetik
pixbilik ta ts’ijilal,
mak’bil snuk’ik
epal chamel oy ta sbek’talik,
ep ta tos ilbajinel sta’ojik.
La última noche… La pasé de rodillas, delante de su cuna…
Antonia Grigorieva Bóndareva, teniente de guardia, piloto de mando
Simone Weil, en uno de sus ensayos más poderosos, La Ilíada, o el poema de la fuerza, escribe:
Nunca se expresó con tanta amargura la miseria del hombre, que incluso le hace incapaz de sentir su propia miseria.
Para Ada
cada vez que me acerco a ti
una multitud de mujeres me empuja
una multitud de historias me cobija
una multitud de manos entrelazadas me protege
como si todas ellas
las que amaron en voz baja
las que fueron borradas de los retratos familiares
las que escribieron cartas que ardieron antes
de ser leías
las que se llamaron amigas para sobrevivirse
y luego lloraron sin ser vistas
me dijeran:
bésala
y yo te beso, amor
te beso con el cuerpo lleno de su ausencia
te beso con mi cuerpo lleno de deseo
te beso con amor, con rabia y con ternura
te beso
y el mundo cambia de forma
ya no es la línea recta del miedo
sino el círculo perfecto entre tu boca y la mía
te beso, mi amor
y contigo devuelvo a la carne
lo que el miedo quiso volver ceniza
.
“Yo tenía una esperanzaen el fondo de mi almaque un día te quedaras tú conmigo”
Regina entró al cuarto de servicio con los puños apretados y ganas de romperlo todo, excepto la radio cubierta con calcomanías de los Looney Tunes.