Mariner IV, primeras fotografías del paraíso de un Dios extraterrestre
I
La Nasa jamás debió desprender la verdad de la existencia de vida en Marte
de las primeras fotografías reveladas por Mariner IV en el año de 1965.
Los científicos de la Nasa descubrieron que Mariner era el árbol del conocimiento
y sus imágenes desoladoras:
el fruto prohibido.
La humanidad jamás debió escrutar el génesis en busca de Adán
en busca de una mujer extraída de la costilla bermeja del universo
¿Dónde están los habitantes del edén marciano? se preguntaron
mientras un Dios extraterrestre invadió el paisaje
hasta exiliarlos también
de aquel paraíso donde la serpiente traidora
dejó unas cuantas madrigueras
cráteres que absorbieron la ilusión
de encontrar vida.

II.
Como un Dios del antiguo testamento
un niño destroza su dibujo
lanza plagas y pestes sobre su creación
desencadena un diluvio en rayones que inundan a cinco marcianos sobre una tierra desconocida
Mariner IV es el culpable
sus fotografías de Marte muestran un planeta sin rastros de vida
la ira infantil resurge por segunda vez
¡El planeta rojo está vacío! grita el niño mientras hace bola la hoja de papel
y crea una nueva réplica de un cuerpo celeste.
Al interior se ocultan los restos de una civilización antigua
cinco extraterrestres
fulminados por la mano apocalíptica
de un niño de cinco años.
III. Cámara del apocalipsis
La cámara lanza un flash y anuncia el apocalipsis
Mariner IV plasma la destrucción del mundo marciano
la plaga y la peste: el desencanto de la humanidad
cuatro jinetes cabalgan sobre los caballos del fin de los tiempos
trotan por tierras rojizas y levantan el polvo de una civilización ficticia.
En el planeta Tierra se escuchan las trompetas y muere para siempre la idea
de encontrar vida.





