Tierra Adentro
Fotografías cortesía del autor
Fotografías cortesía del autor

18/09/2023 

El martes pasado escribí para esta revista una crónica a la par que sentía cierta desesperanza por el movimiento estudiantil. Uno termina cansado de tantas asambleas y gente que se organiza para organizar cómo van a organizarse durante una hora para al final no llegar a nada. La comunicación ha sido difícil. 

El miércoles, movidxs por el llamado de varias autoridades escolares y algunas iniciativas propias, un grupo de alumnxs limpiaron la parte exterior de la rectoría y amedrentaron a lxs compañerxs en paro. Un estudiante, debido a que descuidó por imprudencia el consumo de sus medicamentos para la epilepsia, tuvo convulsiones y requirió atención médica, según me contó uno de los paramédicos que lo atendió y vino a avisarnos que el compañero ya se encontraba estable. Quienes estábamos en Valenciana salimos inmediatamente hacia Edificio Central tras ser informadxs de la situación de choque suscitada en dicho recinto, afortunadamente, al llegar la situación se había calmado, incluso se hizo un meme alusivo a pelea de punks (Manifestantes) contra emos (Contramanifestantes) siendo interrumpidxs por hare krishnas (Valencianxs). 

Testimonio de Desirée: Yo estaba dormida en el sillón del pasillo y de repente escuché mucho movimiento, banda que corría y gritaba,  me desperté  modorra y mi primer instinto fue entrar a rectoría porque pensé que iba a ser un nuevo encapsulamiento u otro tipo de violencia. Cuando entré vi a J. en el piso convulsionándose y mucha gente alrededor, caí en cuenta de la situación, pedí a la gente que saliera y le diera espacio, salí al pasillo y vi que venían dos enfermeras corriendo, me quedé a acompañar y ver la situación. Las enfermeras de la UG hablaban por teléfono porque no sabían qué hacer, J. pedía ayuda entre dientes, lo sentaron, se paró solo. El encargado de seguridad se metió a preguntar si protección civil tenía que desalojar, en eso vi mucha banda de otras sedes que decía que quería entrar a limpiar la iconoclasia, intenté explicar la situación y pedir empatía por el compañero pero no accedieron, hubo acuerpamiento por parte de quienes habíamos tomado rectoría, tomé el megáfono y pedí que no tomaran fotos y dieran espacio al compañero, las personas de afuera estaban confundidas y querían seguir manifestándose. El jefe de seguridad (Elías) me cuestionó sobre las acciones a tomar: a qué hospital llevarlo y el contacto con sus papás, pregunté el protocolo de la uni con los estudiantes en esos casos, me dijo que le hablara a los papás de J. Tuve que ser yo quien movilizó a la gente para que dejaran pasar la camilla, al final se lo llevaron mientras simultáneamente pasaba la protesta de las limpias. Cuando se llevaron a J. se fue una compañera con él al hospital, en eso otra compañera de las limpias se acercó a preguntar el pedo, y ella nos dijo que el grupo de choque les había dicho que éramos personas violentas y cerradas al diálogo, tras la plática se esclarecieron algunas dudas, ella se fue a hablar con su división para tratar de arreglar los malentendidos. Tuve que entrar a un salón pues estaba redactando la denuncia ante Derechos Humamos por la privación ilegal de libertad que se dio el martes. Cuando salí al patio ya no había gente.” 

Por la noche lxs integrantes de la comitiva de seguridad (me adherí a tres comitivas diferentes porque me mama el chisme) realizamos rondines de seguridad por el edificio para asegurar que las puertas estuviesen cerradas y no ingresaran personas ajenas que pusieran en riesgo la integridad del alumnado. Tras esto decidimos reunirnos en el Patio Jesuita de la Sede Central, donde se rumora que se aparece el fantasma del padre Mangas, para contar historias de terror. En todo momento fuimos vigiladxs por un guardia que nos miraba sospechosamente mientras hablaba por radio. Las intimidaciones por parte del personal no han sido aisladas. 

 Testimonio anónimo 1: El miércoles salí a fumar a la calle como a las 9:30 o 10, a medio cigarro salió un administrativo de unos 30 o 40 años y me dijo “ya te va a cargar la chingada, ya sé quién eres, bájale a tu desmadre, sé tu NUA (Número Único de Alumno) y de qué división eres”, acto seguido volteé, le sonreí,  me cubrí la cara, apagué el cigarro y me metí.  

Testimonio anónimo 2: A las 11 de la mañana del  jueves un caballero le gritó a las compañeras dormidas “¿Están cómodas piches huevonas?” a lo que yo respondí “Sí, ¿cuál es el pedo?”, acto seguido el señor me volteó a ver y me levantó ambos dedos medios en pose amenazadora, en eso caminó hacia el elevador, bajó al siguiente piso y desde arriba observé que volvió a pasar desde el otro piso, me volteó a ver y repitió la señal ofensiva, se fue a las escaleras del segundo piso, subió de nuevo, me miró cara a cara en la entrada de la toma, previamente le pedí a un compañero que grabara en caso de agresión, y el administrativo hizo la seña nuevamente, además del ademán con la mano de “me la pelas”. 

Por otra parte es de reconocer la actitud positiva de otros guardias y administrativos con quienes hemos compartido comida y nos han demostrado su apoyo moral. 

El jueves amanecí sin poder dormir debido al café, estrés e historias contadas la noche anterior,  tras llegar a la asamblea de Valenciana, la falta de organización y los ánimos elevados  provocaron fricciones entre nosotrxs, pues hasta ese momento el movimiento de Valenciana al ser autónomo, se había deslindado de todo hecho suscitado en Rectoría. La falta de unidad impidió una comunicación asertiva y varixs compañerxs que llevábamos tres días en paro durmiendo escasamente, explotamos de forma emocional. Se convocó a Asamblea General en el Edificio Central, bajamos y al entrar, tres alumnos colapsamos; lloramos y temblamos, comprendí que en ese estado no aportaba nada y me retiré a descansar a mi casa.   

El viernes acudí a Rectoría a las 12, desayuné huevito con lxs compañerxs y jugamos UNO, por la noche lxs valencianxs realizamos asamblea virtual para aclarar todos los puntos del pliego petitorio. Gente de afuera nos trajo pozole para quienes estábamos en la Toma de Rectoría celebrando la Independencia, dimos el grito y encontramos dos telas, una roja y otra negra, que colgamos fuera de la Toma en aras de expresar el descuerdo con las supuestas autoridades universitarias actuales y nuestro afán de horizontalidad. Alguien decidió que era buena idea comprar más para colgar y así se hizo.

El fin de semana también resultó tranquilo, varixs pasamos a nuestras casas para bañarnos y no seguir dañando el olfato de nuestrxs compañerxs. Algunos romances se gestaron y otros se rompieron, como las ascuas de un fuego que iluminan brevemente la luz que ya hay y le dan más fuerza. Se leyeron poemas y acomodamos mesas para que lxs alumnxs pudiesen realizar sus tareas, varixs donamos libros a la mesa de lectura que está instalada junto a las de trabajo.

Esta mañana el alumnado de Valenciana armó otra asamblea en el Patio Jesuita para dar visto bueno al pliego y decidir la posición respecto al movimiento.  Se llegó al acuerdo de que a pesar de que la Organización de Valenciana seguirá siendo autónoma, en concordancia con nuestra posición como estudiantes de Ciencias Sociales y Humanidades, no podíamos mostrarnos indiferentes ante las problemáticas del resto de la comunidad y no nos deslindaríamos del movimiento, al contrario, se invitó a la comunidad a acercarse a la Toma, expresar sus inquietudes y acuerpar a título personal el Movimiento. En la comitiva de vinculación estamos buscando el diálogo con las demás sedes para ver la manera de acompañar el resto de movimientos. A pesar de  las fricciones, el sentimiento de unidad y compañerismo está creciendo. 

Algunxs tenemos el corazón roto, hemos llorado por ansiedad y por amor, pero también hemos reído y conocido a personas que siempre quedarán en nuestra memoria. Mañana tendremos reunión con el Movimiento de Diseño con el fin de establecer diálogos continuos. Quizá no todo esté perdido. 

(Actualización del 23/09/23)

El amor sigue flotando en el aire, el pliego petitorio de Diseño fue firmado y la Sede volvió a clases. El lunes se firmará el pliego petitorio de Valenciana y regresaremos a clases cuando éste sea publicado en la gaceta universitaria. Sin embargo, apelando a la memoria y al paro de 2019, donde los pliegos fueron firmados sin llegar a cumplirse del todo, en los pasillos de la Universidad se habla de conformar una Federación de Estudiantes que dé seguimiento a estas problemáticas y vele por la transparencia y la rendición de cuentas con el fin de mejorar la calidad educativa y de vida del estudiantado. Ya veremos qué pasa en la semana.


Autores
(San Luis de la Paz, Guanajuato, 2000). Estudia Filosofía en la Universidad de Guanajuato. Autor de Galletas para suicidas (Editorial Frenéticos Danzantes, 2019), La llaga (Premio de Literatura León, 2021, reeditado por Ediciones Come Fuego en 2023), Díganle adiós al ratón (Tierra Adentro, 2021), Imagina que en lugar de aves éramos terremoto (Grafógrafxs, 2022) Colmillo (Niño Down Editorial, 2023), entre otros libros. Dirige la editorial digital Awita de Chale.
Similar articles
Fotografía cortesía de la autora
0 127