Tierra Adentro

Cuauhtémoc Islas Ramírez es un Artista Visual egresado de la Facultad de Artes y Diseño. Trabaja con las técnicas de serigrafía artística, modelado en plastilina, ilustración digital y pintura al óleo y acrílico.
La serie “Paisaje urbano” nos muestra la visión del artista de cómo se construye la ciudad, a través de sus personajes y sus escenarios que con frecuencia pasan desapercibidos.


 

ElTaxista_CuauhtemocIslas

ElPeriodiquero_CuauhtemocIslas

ElVigilante_CuauhtemocIslas

PaisajeUrbanoCiudaddeMexico_CuauhtemocIslas (1) (1)

 


Autores
Cuauhtémoc Islas. (Ciudad de México, 1992). Artista Visual y entusiasta del periodismo cultural. Especializado en serigrafía artística, pintura, modelado y dibujo digital. En 2018 obtiene el 3er lugar en el Concurso Internacional de Artes Plásticas de Centre Pour lÚNESCO Louis François en Francia y en marzo de 2019 es publicado en la revista de ilustración "Salon de L´Illustration" de Ool Literary Agency de la República de Corea. Es un acérrimo aficionado de la Lucha Libre.

La serie de imágenes se realizó entre 2016 y 2019, forma parte de un trabajo personal donde el único objetivo era plasmar un impulso creativo y de realizar un ejercicio de exploración formal. La figura femenina es un elemento importante en la obra de Cecilia, pues representa la fuerza en situaciones diferentes. En cuanto a técnica, se utilizó la combinación de grabado en goma y computadora.

Mira guapa

Mira guapa

Mujer lectora

Mujer lectora

Mujer levitando

Mujer levitando

Mujer flores

Mujer con flores

Weeping Woman

Weeping Woman

Frida

Frida


Autores
Cecilia Ruiz es una autora e ilustradora mexicana que desde 2010 vive en la ciudad de Nueva York. Con un estilo gráfico, anclado en el grabado tradicional, sus ilustraciones se caracterizan por el uso de texturas y una paleta de color limitada. Su trabajo ha aparecido en publicaciones nacionales y extranjeras como Nexos, Chilango, Accent, Life & Style, La Peste, Atlas Obscura, The New York Times y Fast Company. Hasta ahora, Cecilia ha escrito e ilustrado tres libros: The Book of Memory Gaps, publicado por Penguin Random House, y reconocido por Brain Pickings Blog como uno de los mejores libros del 2015; A Gift from Abuela, publicado por Candlewick Press, es una historia semi-biográfica anclada en la Ciudad de México durante la crisis crisis económica del 94, y The Book of Extraordinary Deaths, Penguin Random House 2018— es una compilación de muertes bizarras sucedidas a lo largo de la historia de la humanidad. Cuando no está ilustrando, Cecilia da clases de diseño gráfico en la Universidad de Queens.

Dípticos Jarochos es una selección de los primeros trabajos de Ricardo Tamés, y nos muestran el contexto del autor en la zona conurbada del puerto jarocho entre los años 2002-2005.

Esta es una reedición de las imágenes, además de dos nuevas fotografías añadidas por el autor para esta entrega: “Jaranero” y “Velador”. Mismas que renuevan y a la vez confirman la diversidad del puerto veracruzano.


Jarocho Cangrejo

Jarocho / Cangrejo

Mandinga Hombre

Mandinga / Hombre

Playa/Torre

Playa / Torre

La Moneda

La Moneda

Marimba/La novia del viejo

Ventana / Elevador

Ventana / Elevador

Jaranero / Velador

Jaranero / Velador

Trabajadora/Malecón

Trabajadora / Malecón


Autores
Nació en la Ciudad de México y estudió periodismo en la Universidad Veracruzana. En sus imágenes utiliza la composición y la textura como herramientas para la representación del tiempo y la soledad, temas estructurales de su discurso. Su trabajo transita de manera imperceptible entre el fotomontaje, el retrato, la fotografía experimental y la fotografía construida. En 2011 su pieza “Árbol” fue seleccionada para el Michael H. Kellicutt International Photo Show. Su obra ha sido expuesta en México, Canadá, Estados Unidos, España, Francia, Alemania y Holanda.

La obra de Alex Contreras se enfoca en abstracciones y manipulación fotográfica. La serie Hilvana está inspirada en lo cotidiano, la música y el amor.

2

Imagen digital

Imagen digital


Imagen digital


Imagen digital


Autores
Es Licenciado en Diseño Gráfico por la Escuela Superior de Comunicación Gráfica. Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en diversas galerias, tales como: Vaseline, Folkers Design Gallery, y Espacio 1104. Actualmente es Director Creativo en Somos Nosotros , fundada en colaboración con JP Ayala. Su trabajo ha sido publicado en: La Peste, Revista Sassy , Espadas de Chihuahua, CUU, MX entre otras.

Este Día de la Hamburguesa lo celebramos con un increíble trabajo de ilustración realizado por Nuria Mel.

Los invitamos a disfrutar del arte visual que se presentará el resto de la semana. ¡Que lo disfruten!


 

C_ORIGINAL_BURGER_NURIAMEL

A_ORIGINAL_BURGER_NURIAMEL

B_ORIGINAL_BURGER_NURIAMEL


Autores
Diseñadora e ilustradora gráfica enamorada de los procesos creativos y los libros ilustrados. Ha colaborado como directora de arte e ilustradora en diversos proyectos culturales y editoriales. Su trabajo ha recibido el Tercer lugar (2005) más una Mención Honorífica (2018) en el Concurso Nacional de Cartel Invitemos a Leer y ha sido seleccionado para el 9 Catálogo Iberoamericano de Ilustración (Fundación SM, El Ilustradero y FIL Guadalajara). Maestra en Creatividad para el Diseño por la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes, egresada del Diplomado CASA Ilustración Narrativa (2016) y el Diplomado Libro ilustrado y libro álbum de la Academia de San Carlos (2017).

¡Hoy es el día del plátano y decidimos regalar fondos de pantalla para celebrarlo!

El día del plátano solo es el comienzo; esta semana será una semana exclusiva para el arte visual. Comenzamos con estos fondos de pantalla hechos por Laura Velazquez, alias “Mitthu”, egresada de la Licenciatura de Diseño Gráfico con especialidad en Arte y Representación, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Amante del arte, la ilustración, el diseño y la naturaleza. Proactiva, enfocada al detalle, interesada en la experimentación y la búsqueda de formas creativas de comunicación.

Así empieza en Tierra Adentro nuestra #SemanaDeLaImagen.

 


 

Mesa de trabajo 4

Mesa de trabajo 6

Mesa de trabajo 3

Mesa de trabajo 2

Mesa de trabajo 1


Autores
Egresada de la Licenciatura de Diseño Gráfico con especialidad en Arte y Representación, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Amante del arte, la ilustración, el diseño y la naturaleza, proactiva, enfocada al detalle, interesada en la experimentación y la búsqueda de formas creativas de comunicación. Vocación por el dibujo especialmente en las técnicas tradicionales, la lectura infantil, y las actividades físicas.

En honor al día del plátano, hoy en Tierra Adentro llega La danza del plátano, el wallpaper del ilustrador digital Güerogüero egresado de la Licenciatura de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Querétaro.

 


TierraAdentro_DiaDelPlatano


Autores
Ilustrador egresado de la Licenciatura de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Se ha enfocado en la ilustración digital, la creación de GIFS, cómics y fazines. Su trabajo ha sido expuesto de manera colectiva en México, Canadá y Venezuela. Ha colaborado con distintos proyectos independientes y autogestivos, así como con distintas publicaciones editoriales y medios digitales.

Larga es la noche

Fumo para despejar las dudas. Sostengo la invitación entre mis dedos. La esquela pertenece a madame Du Barry, la Gran Dama de la Ciudad de la Luz; rechazarla sería como entregar mi cuerpo a una manada de gatos salvajes y hambrientos, y aceptarla significaría tener que soportar una tertulia en compañía del afable Auguste, el humilde general y la preciosa lady Macramé. No tengo la fuerza suficiente para aguantar una velada más hablando de bagatelas. Estoy exhausto; he pasado noches enteras escribiendo y no necesito en estos momentos de los encantadores chismes de la alta sociedad. Tomo un poco más de tabaco y relleno la cazoleta de mi pipa. Espero unos minutos para darme valor.

“Suave es la noche”, dicen. Yo no estoy tan seguro. Camino obligado por las callejuelas del barrio hasta encontrar un cabriolé que me lleve con madame Du Barry. Trato de sacudirme la irritación mirando las constelaciones y recordando sus nombres: el Cochero, Cinta de Cabello, el Chelista, Serpiente de Noche, Nictóteles y el Húsar. ¿Quién las habrá llamado así? Al verlas imagino lo que se sentiría haber vivido en una época en la que no todo tenía nombre. Seguro no existían bailes aburridos y obligatorios ni mujeres nobles de humor cambiante ni generales pedantes que pretenden formar parte del
pueblo.
Ah, la gente, ésa sí que tienen cierta probidad; actúa de manera natural. A su lado quizá podría ser feliz, levantarme cada noche y revolotear entre las calles como un insecto caprichoso.
El cabriolé llega a la residencia de madame. Bajo con toda la dignidad que me es posible y, viendo a uno de los criados vistiendo levita, me detengo en medio del enorme jardín para rellenar de nuevo mi cazoleta, esta vez con tabaco turco. Es casi una ofensa contra madame Du Barry, tan adepta al nacionalismo, pero no me importa. Entro en el palacio de la Gran Señora, dejo mi abrigo sobre un sillón y aparezco en el salón sin anunciarme. Ya están presentes Auguste, el general, otros de los que apenas he oído hablar y la propia madame.

Saludo haciendo aspavientos como si fuera un pavorreal y no un simple escritor del régimen. Es cierto que alguna vez fui parte del ejército, que luché en algunas batallas importantes y que alcancé el grado de alférez cuando fui enviado a los mares, pero todo eso es opacado por la presencia megalómana del general.

La sociedad en pequeño, reunida en el exclusivo salón de madame Du Barry, me ve de reojo: no vaya a ser que me crea más de lo que soy. Sin embargo mi impostura provoca revuelo. Mi vestimenta es enteramente blanca, pasada de moda y antigua, antes la llamaban “a la oriental”, y la pipa resalta en mi atuendo como una contradicción clara. Soy tachado de extravagante. En teoría soy un escritor del régimen, por lo que se me permite cierta desfachatez, mas cuánto puede tardar esto.

Odio a madame Du Barry y a veces soy incapaz de controlarme. Odio tener que venir a su salón y presentarle mis respetos, aunque todo mundo sabe que es un requerimiento básico para seguir publicando. La Gran Señora está bien relacionada con el monarca, ¿cómo es-
capar de ella?

Me siento por completo desencajado. Mi posición es peligrosa; puedo desbarrancarme y aún necesito escribir: no he terminado mi nueva obra. Conozco su valor y sería inadmisible dejarla así, incompleta.
La anfitriona por fin me otorga uno de sus saludos. Me extiende su mano y la quita antes de que pueda ro-
zar su piel de cocodrilo con un beso. El general parece más alegre con mi presencia, lo mismo que Auguste, el Nobilísimo Desterrado. Me inquietan sus palabras, sus efusivos saludos; podría creerse que me estiman. Me siento en un taburete pequeño, un remanente de las modas orientales. Hablo con los congregados, después de que me los presenta el general; son exmilitares, partidarios del nacionalismo occidental, y también hay periodistas (insoportables con sus miradas de autosuficiencia y risas fáciles). Ellos escriben para hablar de todas las bondades del occidental, ya sea parte del pueblo o de la nobleza. Me turba su zalamería.
La colmena zumba; sus palabras son el murmullo de los demonios en la noche. Mi paladar traquetea, respondiendo al zumbido. El crujido de mi espalda es casi audible, lo siento en cada rígido movimiento que realizo. Llegan los criados y reparten viandas, champaña y coñac. El alcohol adormece mis sentidos por unos minutos. Pienso en un pretexto válido. Necesito irme de aquí, dejar de mirar la papada de madame, el rostro picado del general, los gestos ridículos de Auguste. Quiero que mis oídos se cierren; la piel me pica tanto que necesito gritar, correr, rascarme, untarme con el elíxir escarlata de mis enemigos. Tengo que resurgir de entre ellos, brotar.
Madame Du Barry me exige que baile con ella, y, cuando me muevo sujetándola de las manos y la cintura con la música de piano de fondo, aprovecha para susurrarme groserías al oído, para recordarme que a ella debo mis versos. Por eso la invitación, ¿no es cierto? Para eso he venido: para presentar mis respetos. Soy el único poeta occidental que aún no le ha dedicado una elegía y ya han empezado a correr rumores. Si no complazco a mi anfitriona esta noche, seré una mosca que ha sido atrapada entre los surcos del turrón.

Me aparto de ella, casi sin que pueda percibir mi huida. Me mira, entre divertida y temerosa. No sabe lo que haré a continuación. ¿Y yo lo sé? Camino por la sala; Auguste y el general me observan gozosos. Me detengo cerca de un balcón y lo abro. Los sirvientes también me ven, sin saber cómo actuar. Madame les indica con la cabeza que no se muevan; no es necesario. El aire frío llena mis pulmones y me hace sentir como un insecto que revolotea cerca de una tormenta. La colmena zumba y yo debo zumbar con ella.

Recito. Las palabras brotan de mi boca sin que pueda hacer nada para retenerlas. A mi pesar, es una elegía. Madame parece extasiada: nunca ha escuchado poesía semejante. Lo que declamo no lo he escrito en mis libretas ni lo he dado a mis editores. Es un poema nuevo, sincero. Canto y la noche me acompaña. Los insectos de afuera parecen querer entrar e indecisos se arremolinan en las ventanas. Me giro para mirar con sumo detenimiento las estrellas y escucho la voz entrecortada de lady Macramé. Pensé que no llegaría, que a ella no tendría que soportarla. Me vuelvo hacia mi breve auditorio, y ahí está, exhibiendo sus piernas sin pudor, apartando sus rodillas como una mujer vulgar. Su presencia funciona: mis versos derivan hacia ella, pasan de la sacralidad de madame Du Barry al fulgor grosero de lady Macramé.
Ella me envuelve con su delgado cuello, con sus gestos finos como las alas de una polilla, con su silueta digna de una prostituta joven. Trato de entenderla como una vestal; yo debo ser su adepto. Pretendo adorar sus gestos y su hipnótico cuerpo. De pronto mi elegía se convierte en otra cosa. Auguste y el general se ven tensos, sufren; de sus oídos brota sangre. Las mujeres vibran, parecen dos orugas que empezaran a reventar sus crisálidas. “¡Que broten!”, grito enloquecido. Una mariposa gorda y morada extiende sus alas cubiertas de diamantina; la otra, una avispa verde y sensual, zumba. Al mirarlas me descubro como su compañero, un abejorro grande y digno, un zángano elegante y vivaz. Los tres salimos por las ventanas, elevándonos hacia las estrellas, observando el recorrido de automóviles y personas que avanzan sobre la Colmena-Mundo. Ahora lo comprendo, ésta es mi obra: arrancar a las garrapatas de las alfombras raídas y convertirlas, con mi poesía, en insectos gráciles que puedan volar sin cansarse. Larga es la noche, y nosotros, ligeros.


Autores
(Tlaxcala, 1988) es egresado de la licenciatura en relaciones internacionales de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (upaep). Ha colaborado en medios físicos y digitales como Ágora, Letrarte y Momento. Parte de su obra se incluye en las antologías Seamos Insolentes (2011) y Sampler (2014). Ha sido becario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA; 2013, 2018), del Fondo para la Cultura y las Artes (Fonca, 2016) y de Interfaz (2018). Asimismo, obtuvo el Premio Estatal Dolores Castro de Poesía 2016, el Premio Tlaxcala de Narrativa 2017 y una mención honorífica en el XXXIV Premio Nacional de Cuento Fantástico y de Ciencia Ficción (2018).