O la importancia del aleteo de una mariposa para que dos personas se enamoren
El momento justo en el que surge el amor es incierto: un día, el amigo de años, el recién conocido, la que saludamos diariamente antes de ir al trabajo, la que está en el trabajo, el que vemos correr en el parque de lunes a viernes a las siete de la mañana, o la vecina de enfrente dejan de ser alguien más y se convierten en la persona que nos hace sonreír.
No es secreto que el movimiento teatral en Guadalajara ha cobrado fuerza en los últimos tiempos, nombres como Jorge Fábregas, Hugo Salcedo o Beto Ruiz ya son referentes obligados de la escena; es por ello que en esta ocasión, paso los reflectores a Azucena Godínez Montes, joven dramaturga nacida a principios de la década de los ochenta.
No es secreto que existan ciudades que poco a poco se reconocen como semilleros de creadores escénicos: Querétaro, Guadalajara y Xalapa aparecen en la mente cuando de proliferación artística hablamos… pero ¿qué ocurre con aquellos estados a los cuales la suerte no les ha sonreído de igual forma? ¿Cómo se sobrevive? ¿Cuáles son los rostros y las historias, que hacen posible que el teatro no muera en un ambiente poco propicio?
Hortensia López Gaxiola, titiritera sinaloense y miembro fundador, en 2002, de la compañía de Títeres “Filibusteros” es un claro ejemplo de amor por el escenario
Preocupada por su formación y por la situación del teatro en Culiacán, ha ido abriendo camino dónde los demás veían puertas cerradas; tanto así, que en 2010 decidió formar su propio colectivo titiritero llamado “Imaginaría Títeres”, donde escribe, construye, actúa y dirige sus propios textos.
Como parte del programa cultural que ofrece el Teatro Casa de la Paz, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), se podrán encontrar diversas actividades teatrales, cinematográdicas y musicales para este fin semana.