La nueva Alejandría de Verónica Musalem, dirigida por Iván Domínguez-Azdar de la compañía Al son de Teatro, es una comedia dramática con elementos de cabaret que a manera de collage incluye personajes clásicos de la mitología griega en situaciones contemporáneas.
Hace unos meses comenté sobre la problemática que se estaba viviendo en los trolebuses escénicos, que poco a poco empezaban a ser cerrados por las autoridades de la Delegación sin una explicación congruente, la respuesta que se obtuvo por parte del gremio teatral estuvo a la altura: empezaron a buscar otros espacios.
Supongamos que no existen las coincidencias, que desde el momento de nacer hay una persona destinada para cada ser humano y que a eso es a lo que se le llama “el amor de mi vida”.
“La vida no es más que una sombra en marcha;
un mal actor que se pavonea y se agita una hora en el escenario
y después no vuelve a saberse de él:
es un cuento contado por un idiota,
lleno de ruido y de furia, que no significa nada"
Acto V, escena 5.
El camino hacia el desamor está lleno de eternas promesas incumplidas entre dos personas que en algún momento pensaron que dichos castillos en el aire eran posibles.
El detonador creativo siempre es un misterio; muchas veces una frase, una canción o el encabezado del periódico toma por sorpresa al artista y en un momento de inspiración surge el arte.