Tierra Adentro

Crítica de libros

  Un libro fragmentario es un mapa.

  ¿Estrellas o maquillaje, poesía o filosofía? ¿Qué palabra puede nombrar la esencia del polvo? Limpiar, quitar, soplar, aspirar; ver volar el polvo en el aire.

  Si el pasado es un muro macizo de roca, la memoria es una piedra con la que uno se tropieza para recordar.

  Me lo dijeron muy claramente: no toques las espinas.

  Hoy, al parecer, la poesía debe serlo todo menos ella misma.

  Ya en El genio de la familia (FETA, 2014), Raúl Aníbal Sánchez (Chihuahua, 1984), exploraba los sinsabores y las alegrías de ese «paraíso» perdido de la infancia; pareciera que ha encontrado en esa etapa de la vida, una manera de seguir viendo con ojos muy abiertos el abismo de la maldad y lo grotesco de sus extremos.

  Salvador Novo se anticipa en muchos de sus propios títulos, publicados e inéditos, al ensayo Escribir con caca de Luis Felipe Fabre, cuyo tema no es otro que una lección de gastroenterología sobre la figura y la amplia obra del mismo Novo.