No hay verdad más cierta que aquella dicha por el etnólogo malí, Amadou Hampaté Ba, cuando se refería al conocimiento oral que nunca fue documentado: Cuando un hombre muere, una biblioteca arde, pero ¿qué pasa cuando lo que muere es un teatro? ¿Adónde van las anécdotas, la vida misma fuera y dentro de la escena? ¿Los aplausos? ¿Quién levantará la mano para decir aquí pasó?
El 24 de septiembre del presente año, algunos medios de comunicación, publicaron una pequeña nota en su sección “Ciudad” en dónde narraban una trifulca ocurrida en la madrugada, entre vecinos de la colonia Reforma Social por un predio denominado “Parque Reforma Social” que se encuentra en controversia legal desde 2009.
Marco Antonio de la Parra, pilar de la dramaturgia chilena, afirma que cuando alguien se dedica al “oficio de las tablas” es porque le duele el alma; si partimos de esa premisa, entonces podemos asegurar que el teatro es la casa dónde hombres y mujeres deambulan, conviven y cantan a la vida a través de su dolor.
Para el fin de semana del 27, 28 y 29 de septiembre de 2013, Tierra Adentro recomienda las siguientes actividades:
A LA SOMBRA Y LA CAÍDA, dos obras de la compañía Nemian Danza Escénica, bajo la dirección artística de Isabel Beteta.