Hace ya muchos años, en una tierra lejana, el reino del Norte y el reino del Sur se vieron envueltos en una cruenta guerra por el control de un territorio cuyo valor estratégico no se discutirá en este cuento, porque al final resultó ser un paraje pantanoso del que el vencedor del conflicto no se pudo deshacer ni en remate.
Velasco, Kahlo, Tamayo, Rivera, Varo y Orozco son algunos de los nombres que nos hemos acostumbrado a escuchar y a relacionar con lo mejor y más destacado de la pintura y el muralismo mexicano del último siglo.