En enero escuché por primera vez del Coronavirus, pero no lo tomé en serio hasta el 23 de marzo, que comencé a tener fiebre, cuerpo cortado, tos y dolor de cabeza.
Sé que es lunes porque la obra del edificio en construcción frente a mi casa, después de dos días de silencio, reanudó su actividad, los taladros chirriantes y martilleos de siempre; labor que ha perdurado a pesar de la contingencia sanitaria y los avisos de las autoridades.
Cuando uno está fuera de
lugar, uno siempre tiene que
estar listo para brincar al lado,
trecho a trecho, en la Nada que
se encuentra precisamente al
lado del fuera del lugar
(Jelinek, 2006, pág.
Me inocularon el virus en Tepito y se activó un año después en el picadero de Jamaica o cómo pude evitar el contagio practicando la permacultura
Pero no solo no comprendí lo que pasaba
sino que me asusté.
En medio de la pandemia por COVID-19 que sufre el mundo, el pasado 26 de marzo Trent Reznor preguntó desde su cuenta de Twitter si alguien estaba por ahí, para después anunciar en la página oficial de Nine Inch Nails que había nueva música para oír y descargar gratis, a manera de solidaridad con lo que ocurre en estos momentos.