Tenía veinte años, y durante varios meses atrás había leído muchísimos libros sobre bebés y maternidad; veía documentales, series, e incluso reality shows sobre el tema, lo suficiente, según yo, para llegar lista al momento de recibir a mi hija recién nacida en brazos.
De forma más o menos recurrente me ronda la pregunta: ¿por qué escribo? Es un cuestionamiento que surge casi de forma involuntaria, sin ningún elemento previo que lo desencadene.