Lo primero que llamó la atención de Felipe cuando llegaron al claro del bosque fueron las manchas negras sobre la banca de piedra: alargadas, amplias, como pequeños riachuelos de suciedad.
Justo al salir de su casa, Sam creyó encontrar un billete de 20 pesos que en realidad era uno de 500, y a partir de eso fantaseó que ese viernes sería un gran día.