En cuanto vio el primer meme sobre ser Libra, Inés percibió una sensación invadiendo su cuerpo por completo, para después salir de sus labios, quedito: “chale”.
Lo llamaban “El Rey del Monte”, y era un árbol legendario cuya historia era deslizada de boca en boca hasta parecer una aseveración de la geografía y no una historia para niños inquietos.