Cuadrivio ediciones está de fiesta por el lanzamiento de la antología Poetas parricidas (generación entre siglos), que se presentará en el Centro Cultural Bella Época (Librería FCE Rosario Castellanos) el viernes 1 de agosto a las 19 horas.
Quería que el arte llegara a más gente, sacarlo de las esferas intelectuales para evidenciar que ante todo es parte de la vida cotidiana, me dijo alguna vez mi padre refiriéndose a las obras de teatro y danza que presenta en esta ciudad.
Ocupáis tres asientos frente a mí en el autobús que se desplaza desde nuestro barrio alejado del centro al centro; al centro de nuestra localidad minúscula, entiéndase, no al centro de las cosas, no a la esencia misma ni a la materia nuclear donde la vida
bang
donde la vida
se expande y obedece a todos los fenómenos —etcétera— que dicta la astrofísica.
La literatura mexicana, y en particular la poesía, según ha consensuado la crítica literaria, adolece de tres cosas: primero Villaurrutia y luego Paz argumentaron que le hace falta sol (aunque paradójicamente sus versos están llenos de la palabra “luz”), otros han dicho que le faltan rasgos autobiográficos no obstante su lirismo puro y, finalmente, que carece de sentido del humor.
Hace poco más de un mes, comenzó a circular una convocatoria por demás interesante que invitaba a actores y dramaturgos a unos talleres con personas de talla internacional, el nombre: TRANSDrama; las responsables: Silvia Ortega y Carmen Ramos, ambas figuras activas e indispensables de la escena actual, directoras, actrices, creadoras.