Tierra Adentro

Titulo: jack boner and the rebellion

Autor: José Eugenio Sánchez

Editorial: Almadía

Lugar y Año: México, 2014

La literatura mexicana, y en particular la poesía, según ha consensuado la crítica literaria, adolece de tres cosas: primero Villaurrutia y luego Paz argumentaron que le hace falta sol (aunque paradójicamente sus versos están llenos de la palabra “luz”), otros han dicho que le faltan rasgos autobiográficos no obstante su lirismo puro y, finalmente, que carece de sentido del humor. Desde luego, para cada una de esas características se encontraría a un poeta que refutaría tal aseveración o, como se suele decir, la excepción que confirmaría tan estrictas reglas: para el primer caso siempre se piensa en la floreciente poesía de Carlos Pellicer, en el caso del segundo está la obra autoreferencial de Salvador Novo, y para el tercero, esa especie de haikús paródicos de nuestra literatura que son los “poemínimos” de Efraín Huerta.

Desde principios de los años noventa, la poesía de José Eugenio Sánchez (Guadalajara, Jalisco, 1965) irrumpió con su desparpajo, su humor ácido, su ironía, su irreverencia y llenó nuestra poesía de otros personajes, no precisamente nuevos pues siempre habían estado allí sólo que no tenían cabida en la aséptica poesía mexicana. Sánchez los ha metido en su libros Escenas sagradas del oriente (reeditado por Almadía en 2009),  La felicidad es una pistola caliente (Visor, 2004), galaxy limited café (Almadía, 2011) y ahora en jack boner and the rebellion.

Así, la cultura de masas por primera vez tuvo un lugar en la acartonada poesía mexicana del siglo XX. Varios de los referentes de la cultura pop, que ya habían estado en la pintura pero no en la poesía, como los cantantes o grupos de rock, los repartidores de comida rápida y sobre todo mucho sexo (en varios poemas de Sánchez encuentro una fijación por el sexo oral, “las mamadas”, así tal cual dice), se mueven con total libertad y libertinaje en la poesía de José Eugenio Sánchez. Todo eso que entra en la categoría “Afterpop”, el término acuñado por Eloy Fernández Porta en su libro homónimo. Al respecto, Fernández Porta cita una frase muy atinada de Don Delillo: “El futuro pertenece a las masas”. Además, Sánchez ha inventado el fenómeno poético “underclown”, que consiste en la lectura desinhibida de su obra, como si se tratara de un rockstar ante sus innumerables fans.

En su más reciente libro, Sánchez vuelve a la mitológica generación Beat, a esas lecturas de la primera juventud, y cuyos protagonistas se han convertido en personajes, en una más de las imágenes de la sociedad del espectáculo, es decir, en celebridades convertidas por las masas. Por eso en jack boner and the rebellion algunos de ellos vuelven a tener una vida como la de cualquier ser humano: Sánchez los trata con familiaridad y entonces aparecen con sus nombres de pila, Jack, Lawrence, Neal, Allen, William… De esa manera, es mejor conocer su vida y no su leyenda.

Además, en este nuevo libro, Sánchez vuelve a los mitológicos cuadernos de Kerouac en los que escribía sus haikús; se cree que escribió unos mil aproximadamente y en 2003 se publicaron en libro sólo 500 de ellos. Si en Estados Unidos los herederos de Kerouac siguen escribiendo haikús, como es el caso de David Trinidad en Peyton Place. A haiku Soap Opera (2013), en nuestro país, José Eugenio Sánchez escribe sus propios haikús en jack bonner and the rebellion, con el mismo rigor poético pero también con el mismo desparpajo al que nos tiene acostumbrados a sus fieles lectores:
 

sus nalgas parecen sonreír al marcarse los hoyuelos

 

el mar viene con una lata de cerveza

 

la luna habla al oído después del peyote