“Mis sueños son muy mundanos: casi todas las noches sueño con estar en línea”, me dijo mi paciente Emilio, de dieciséis años, que porta una melena larga y lacia, hasta debajo de los hombros, muy rubia.
El agua, cristal lábil, es el primer indicador de la salud de un ecosistema: a su composición acudimos para constatar qué microorganismos acechan nuestras vísceras y con qué clase de metales o carbonatos habrán de lidiar nuestras arterias.
“El plano de la materialidad de las palabras es la forma en que trabaja el psicoanálisis, porque el psicoanálisis lo que hace todo el tiempo es evitar el sentido del sentido común”, dijo Andrea, que escucha afinando su oído, escucha mucho.
Con la apertura de la primera sala de cine, el 28 de diciembre de 1895, en el sótano del Gran Café, Boulevard des Capucines 14, en París,1 nuestra manera de imaginar el mundo cambió para siempre.