Iconoclasta, mordaz, irreverente, impulsivo, genialmente indiscreto, así se plantaba Huberto Batis frente al salón de clases en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, a disparar a mansalva en todos los frentes.
Quienes conocemos a Luis Zapata (Guerrero, 1951) sabemos bien sobre sus varios miedos (a los temblores y a viajar en avión), sus fobias (a las ratas), sus achaques (la colitis) y sus adicciones (al cigarro).
Evocando los recuerdos de la casa, sumamos valores de sueño;
no somos nunca verdaderos historiadores,
somos siempre un poco poetas y nuestra emoción
tal vez sólo traduzca la poesía perdida.
La inestable realidad social que se vive en Argentina desde hace unos cuantos años es el trasfondo de la novela Oscura monótona sangre, del periodista y narrador Sergio Olguín (Buenos Aires, 1967).