En días recientes se ha avivado en foros públicos la discusión sobre la relación entre el género de las personas y el género de las palabras con las que nos referimos a ellas.
Después de disparar cinco tiros en la espalda de John Lennon, Mark Chapman se quitó el abrigo y el sombrero y permaneció parado, impávido, en la banqueta de la avenida 72 en el centro de Nueva York.