Si hay algo que distingue a Luis Santillán, además de su peculiar personalidad, timidez y talento, es la capacidad que tiene para retratar la naturaleza femenina.
Uno de los máximos honores con que se reconocía al Cronista de la Ciudad de México era que la calle en la que vivía tomaba su nombre: es así como existe la calle Artemio de Valle Arizpe en la Colonia del Valle, la de su antecesor, Luis González Obregón, en el Centro, y la de su sucesor, Salvador Novo, en Coyoacán.
En pocas ocasiones tenemos ejemplos tan claros del trabajo artístico de alguien para quien el reconocimiento y la “vida de artista” no significan gran cosa.
Guerrero es uno de los estados más golpeados por el desplazamiento forzado: la situación de la violencia (que provoca desplazamientos de comunidades enteras, aún no cuantificados en su totalidad) y las terribles secuelas de los huracanes Ingrid y Manuel suman treinta mil guerrerenses que cada año se mudan a otro estado.