“Desde que empecé a trabajar, aproximadamente a los diez años, fue por cuenta propia, mi madre se oponía, pero yo lo hacía a su pesar”, recuerda Antonio quien tiene cincuenta y cinco años y está al frente de la economía de su propia familia.
Paulina Ramírez; un nombre como cualquier otro que pasó a la historia por haber encarnado un testimonios cruel de la violencia de género: fue víctima de abuso sexual durante 1999 en Baja California, a los 13 años.