Las etiquetas son para quien las necesita, dice Alejandro Magallanes, quien en años recientes no sólo se ha convertido en la figura emblemática del diseño editorial, sino en un artista con intereses en las letras, la escultura y la música.
En el Tec de Monterrey, campus Puebla, entre letreros que anuncian pasos y consejos para «conseguir el éxito», se llevó a cabo la convención Dual City, un punto de encuentro en el que aficionados y público general se reúnen alrededor de los cómics, el manga y el anime.
La fama y el estrellato parecen encontrarse siempre en las mismas latitudes, como sucede con el increíble Orfeu Muracai, el duque tecnicolor de Brasil, un pionero desafortunado que siempre estuvo bajo la sombra de David Bowie.
En los ochenta, el nombre de Laurie Anderson, poeta, artista visual y música, fue sinónimo del éxito experimental que le otorgó su primer y único sencillo, «O Superman», aunque ahora permanezca en el olvido.