La publicación de un libro-álbum ilustrado implica una fuerte inversión: los colores brillantes se cuidan en preprensa bajo la mirada especializada de diseñadores exigentes, el papel se elige para que las ilustraciones resalten y los acabados resultan costosos, más aún si se consideran tintas especiales y un barniz a registro (el efecto realzado o texturizado que se le da normalmente a los títulos en las tapas de ediciones lujosas).