Tierra Adentro
Fotografía por Eugenia Montalván.

Durango, 26 de marzo de 2014. Se sabe que en el estado Durango hay muchos membrillos, muchos duraznos, muchas manzanas, pero ¡también hay heno! Luce bellísimo. Ayer lo vi “florecer” en grandes sabinos, quizá de 30 metros de altura o algo así, sobre el río cristalino de La Barranca, un paisaje verdaderamente espléndido, como para hacer días de campo en el municipio de Nombre de Dios y tirarse a leer a gusto. Llegué a medio día, y solamente me topé con dos jóvenes y un niño que trataban de pescar sardinas. No sé si al final tuvieron suerte, en los primeros intentos sacaron la red vacía. Los observé unos minutos. Tenían hambre, y sus dos perros también.

Con esa imagen en mi cabeza me parece un poco triste aceptar que casi no conozco mi tierra, y sin embargo hoy platiqué con una de las personas que más sabe de su historia, Antonio Avitia, a quien ya mencioné en este blog como autor de un libro de cine. La noticia es que ayer, precisamente, dio a conocer un archivo gráfico monumental conformado por 8142 imágenes, en una presentación en el edificio central de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Tomé nota de su discurso en mi celular (estaban las luces apagadas y me senté en la última fila) mientras él, precisamente, se esmeraba en hablar de las grandes ventajas de la tecnología electrónica en la divulgación del conocimiento. Por supuesto, dado el volumen de la Historia Gráfica de Durango, nombre del archivo gráfico, hizo bien editarlo en formato de disco compacto; lo que me extraña es que presente la información dividida en nueve documentos Word (él los cataloga como tomos) editables, así cualquiera los puede manipular, y me pregunto si éste sea el fin, o si es correcto. Es un material muy valioso, incluso para tareas escolares; los temas son:

I. De los tiempos geológicos al triunfo de la República

II. De la República restaurada al porfirismo

III. Los alacranes alzados. La revolución en el estado de Durango

IV. Tiempos de masones, cristeros y comunistas

V. La hegemonía del autoritarismo

VI. El autoritarismo aferrado

VII. El autoritarismo neoliberal

VII. a) El autoritarismo municipal globalizado o un paseo por los municipios de Durango (Primera parte)

VII. b) El autoritarismo municipal globalizado o un paseo por los municipios de Durango (Segunda parte)

A mí me bastó –por ahora– una ojeada para constatar lo que ayer comentó: el 90 por ciento del contenido es visual; la otra parte son textos, algunos de estilo enciclopédico, aunque también hay comentarios o frases breves que resumen datos importantes. Pero en este primer acercamiento vi material muy útil, incluso para citar más adelante, e igualmente encontré un camino hacia la nostalgia al ver, por ejemplo, edificios que han desaparecido del mapa urbano y que, lógicamente echo de menos, como el Cine Imperio, en la calle Constitución, entre Gabino y Coronado, donde ahora vemos la pura fachada, sin ningún vestigio de su auténtica belleza.

Entonces, seguramente muchos lectores e incluso gente curiosa comprenderá que fue un acierto de la Universidad Juárez del Estado de Durango publicar este amplio catálogo visual que incluye: anuncios publicitarios, fotografías, folletos, panfletos, recortes de periódico, caricaturas, historietas, grabados, litografías, placas, lápidas, retratos hablados, sellos, escudos, emblemas, retablos, exvotos, ex libris, monedas, medallas, billetes, vales, tarjetas postales, mapas, croquis, esquemas, daguerrotipos, planos, dibujos, viñetas, cromos, pinturas, posters, portadas de libros, etcétera… Y, ojo, cuesta 50 pesos; nada caro para acceder a la cronología capitulada de una larga historia.

Durante su amena presentación, Antonio Avitia mencionó detalles relevantes sobre la predominancia de figuras masculinas en la historia gráfica, como todo mundo sabe, y de la Iglesia, es decir, hombres también, y con poder. Figuran pocas mujeres y pocos rostros de las minorías, temas en los que el historiador hace notar su interés, desde luego para no seguir haciendo la historia como uno más. Y tan entusiasmado está con la información que menos se conoce que ayer concentró su presentación en la invasión francesa de Durango, sobre la que mostró evidencias de muchos tipos, incluidos los timbres postales que los franceses imprimían aquí; como complemento de su exposición hizo chistes y comentarios irónicos ante los que la gente intervino haciéndole notar esto o aquello, como si se tratara más bien de una plática familiar. El punto culminante de este ambiente fue que cuando Luis Enrique, el músico invitado, subió al escenario con su arpa, muchos cantaron con él en plan romántico.

Desde luego influyó en el relajo la camaradería de Avitia; por su estilo me pareció un buen profesor universitario; sin embargo, hoy me contó que sus tablas en el escenario las fue adquiriendo desde adolescente, en el taller de teatro de la maestra Lourdes Miranda, y luego se ganó la vida como payaso profesional bajo el nombre de “Antonin”. Su doctorado lo hizo en historia; muchos años fue burócrata y ahora está jubilado. Es autor de varios libros, aunque principalmente menciona aquellos que le han permitido ganar dinero, empezando por Teatro para principiantes, del que Porrúa ha vendido miles de ejemplares.  ¿Y a qué responde el éxito? A que tiene una manera muy directa de decir las cosas y con un buen sentido didáctico, desde luego. En concreto, este libro estimula a los maestros de secundaria a hacer teatro con lo que hay: un patio, y les dice que no es necesario contar con la infraestructura del Palacio de Bellas Artes para fomentar dicho arte.

Antonio Avitia nació en Durango en 1956, pero toda su vida adulta la ha hecho en la Ciudad de México; su bibliografía está en Internet, e incluso varios títulos suyos están disponibles para leerlos sin pagar.

La conversación de hoy no fue suficiente, teníamos el tiempo medido porque un comunicador de Radio Universidad estaba esperándolo grabadora en mano.

La espontaneidad nos llevó a muchos temas, desde luego, y uno muy importante fue Antonio Estrada, escritor que yo no conocía y que él respeta muchísimo porque, reconoce, le cambió la vida. Su novela más importante se llama Rescoldo y a partir de ésta, Antonio Avitia hizo su tesis de doctorado sobre las dos revoluciones cristeras que hubo en Durango, investigación que el autor decidió publicar con su dinero, por el placer de difundir un tema esencial que, asegura, no le interesa tocar a algunos grupos de poder.

Así que confieso que me siento bien conociendo Durango, y claro que me gustó compartir una refrescante agua mineral con Avitia en el Hotel Casa Blanca; seguro que llamaré a su hermano Álvaro, quien es el encargado de vender sus libros aquí en Durango. A su vez, para que quede aún más claro el carácter desprendido del historiador, les dejo el enlace –que me hizo llegar por medio de Facebook– a una parte de su extensa obra, incluyendo la Historia Gráfica de Durango en 8142 imágenes.

Fotografía por Eugenia Montalván.

Fotografía por Eugenia Montalván.


Autores
La redacción de Tierra Adentro trabaja para estimular, apoyar y difundir la obra de los escritores y artistas jóvenes de México.
Es autora del libro Premio Casa de las Américas. 50 años – 11 entrevistas, investigación con la que se tituló como antropóloga con especialidad en lingüística y literatura por la Universidad Autónoma de Yucatán. Para 2014 prepara un libro testimonial sobre los contrastes culturales entre Yucatán y Durango, proyecto que surgió por iniciativa del programa Tierra Adentro.
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Fotografía cortesía de la autora
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