Julio Ramón Ribeyro señaló en uno de sus diarios que los escritores peruanos se limitaban a cultivar la novela, el cuento, la poesía y el teatro, es decir los géneros principales, los más antiguos, y se olvidaban de los «géneros ancilares» como el ensayo, las memorias, autobiografías, diarios y epistolarios, que le dan más consistencia a otras literaturas; la observación, desde luego, se puede generalizar a todos los escritores hispanoamericanos.