En el prólogo de El ensayo mexicano moderno, José Luis Martínez describe algunas de las que denominó “formas afines” al ensayo, entre ellas cuenta al artículo, al estudio crítico, a la monografía, a la crítica y al tratado.
Con un lenguaje sencillo, ameno y con toques de humor, Paraíso en casa, novela de Adrián Curiel Rivera, nos demuestra lo fácil que puede ser engañar a los demás, el cinismo y la despreocupación al mentir, incluso a nosotros mismos.
Piscinas verticales de Gabriela Torres Olivares sitúa al lector frente a un texto complejo, rico en metáforas, generosas descripciones y que a fuerza de entretejerse con otros se va construyendo y deconstruyendo al mismo tiempo.
Nada es perfecto, nada es permanente, nada está completo: es la premisa bajo la que se guía el wabi-sabi, corriente estética japonesa que celebra la magia de lo imperfecto.
“Uno no puede escribir que tiene miedo de morir / a menos que sea anna frank”, advierte Martha Mega en un largo poema sin título, que junto con otros diecinueve conforman Vergüenza, su primer poemario.